El desperdicio alimentario en España ha dejado de ser un simple descuido doméstico para convertirse en un reto ambiental de primer orden, ya que solo en el ámbito de los hogares desechamos más de 1200 millones de kilos y litros de alimentos al año.
Gran parte de esta pérdida ocurre por una confusión evitable: la interpretación de las etiquetas. Mientras que la fecha de caducidad marca el límite de seguridad alimentaria, la fecha de consumo preferente solo indica cuándo el producto empieza a perder cualidades organolépticas, pero sigue siendo seguro consumirlo. La nueva normativa contra el desperdicio nos invita a ser consumidores más estratégicos. No se trata solo de evitar tirar comida, sino de comprar con propósito. Las ofertas de ‘ahorro’ en grandes formatos o cantidades suelen ser, paradójicamente, la vía directa hacia el cubo de basura si no existe una planificación real.
Ante este problema, la cocina de aprovechamiento es una gran solución: transformar ingredientes que han perdido su frescura visual en sugerentes platos caseros, como este Pollo con castañas sobrantes, en base a una receta ofrecida por a Indicación Geográfica Protegida (IGP) Castaña de Galicia.
Pollo con castañas sobrantes
INGREDIENTES
- Castañas que nos hayan sobrado o tengamos olvidadas por el armario
- Pollo
- Vino blanco al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Caldo natural
- Cebolla
- Sal y pimienta
ELABORACIÓN
Troceamos el pollo, o pedimos al carnicero que lo haga, y en una cazuela con un chorreón de aceite de oliva freímos los trozos junto con la cebolla, también troceada.
Cuando esté crujiente le añadimos las castañas peladas y troceadas, el vino, el caldo natural, la pimienta y la sal.
Cocinamos a fuego lento unos 60-70 minutos, probamos y rectificamos de sal si fuera necesario.



