Tras la reciente decisión de la Administración estadounidense de mantener los aranceles adicionales a las exportaciones de productos españoles y europeos que afectan, sobre todo, al sector agroalimentario, y que fueron impuestos como consecuencia del panel de Airbus en la Organización Mundial del Comercio, se han empezado a producir las primeras reacciones, tanto oficiales como del sector.

Por una parte, el Gobierno de España, a través de un comunicado conjunto de los ministerios de Industria, Comercio y Turismo y de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha rechazado esta decisión, afirmando que “confía en que se alcance un acuerdo que revierta la actual dinámica en las relaciones comerciales entre ambos países, con intereses económicos mutuos”.

En este sentido, el Ejecutivo español explica que “ha reiterado en numerosas ocasiones su oposición frontal a la imposición de aranceles como consecuencia de este conflicto y siempre ha defendido la búsqueda de una solución negociada. Como muestra de esa voluntad de llegar a un acuerdo, el pasado 23 de julio el Gobierno acordó con Airbus modificar los términos de las ayudas de lanzamiento concedidas al A350, y situarlos en términos de mercado. Tras dicha modificación se da cumplimiento a los requisitos exigidos por la OMC y ello justifica la retirada de las contramedidas por parte de Estados Unidos sobre productos de exportación de la Unión Europea”.

En concreto, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, considera que, en la actualidad, la UE y los Estados miembros del Consorcio (España, Francia y Alemania) cumplen plenamente con las reglas de la OMC y con las exigencias del panel en el caso Airbus y considera que Estados Unidos debería retirar las medidas de represalia y buscar una solución al conflicto. En su opinión, “la Unión Europea y España están firmemente comprometidas con establecer negociaciones y son evidentes sus esfuerzos por alcanzar una solución a la larga disputa cruzada sobre comercio de grandes aeronaves civiles”. Por su parte, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, incide en que ”el sector agroalimentario se ha visto inmerso en un conflicto comercial ajeno a su actividad” y que “es un error estratégico incluir la alimentación en las represalias comerciales”. Hace hincapié en que el sector agroalimentario mundial debe desarrollarse en unos mercados que aseguren estabilidad y que limiten la incertidumbre derivada de las tensiones comerciales. Resalta la importancia del multilateralismo en los acuerdos comerciales y de un comercio internacional basado en reglas.

La opinión del sector

Y en cuanto a las reacciones por parte del sector, la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha emitido un comunicado en el que explica que considera “un alivio la decisión del gobierno de Estados Unidos de no incrementar aranceles a productos agro-mar-alimentarios españoles y valora positivamente las gestiones realizadas por el Gobierno español con las autoridades estadounidenses”, pero recuerda que “el problema de los aranceles estadounidense no se ha terminado y que siguen en vigor los injustos aranceles impuestos a más de un centenar de productos españoles como consecuencia del conflicto Airbus-Boeing”.

Por ello, desde FIAB insisten en la importancia de la intervención firme de la Unión Europea frente a la administración estadounidense —país al que España exportó productos agroalimentarios y productos del mar por un valor de 1.838 millones de euros en 2019— y hacen un llamamiento a la Unión Europea para retomar las negociaciones y recuperar la unidad de mercado para los productos españoles, que en la actualidad no pueden competir en igualdad de condiciones con los de otros países de nuestro entorno.

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Primeras reacciones al mantenimiento de los aranceles USA a productos españoles
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Primeras reacciones al mantenimiento de los aranceles USA a productos españoles
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Tras la decisión estadounidense de mantener los aranceles a los productos españoles y europeos que afectan, sobre todo, al sector agroalimentario, se han empezado a producir las primeras reacciones, tanto oficiales como del sector.
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