El Comité Permanente de la Unión Europea sobre Plantas, Animales, Alimentación y Piensos (PAFF por sus siglas en inglés), reevaluará entre hoy lunes y mañana martes 8 de marzo la autorización del glifosato, el herbicida más utilizado en el mundo, durante otros quince años.

Ante este hecho, Slow Food ha solicitado a los Gobiernos Europeos el rechazo de una nueva autorización del glifosato y la adopción de una actitud para la protección de la salud humana y el medio ambiente.

Carlo Petrini, presidente de Slow Food Internacional, ha declarado en este sentido: “No hay lugar para tal compromiso. Hemos de decidir si el futuro de los alimentos pasa por estar en manos de la industria química con sus promesas de alimentar el planeta —argumento que, a juzgar por los cientos de miles de toneladas de glifosato vendidas todos los años, no es sino un pretexto para intereses económicos evidentes— o de una política que aborde de forma sensata la salud de los consumidores y el bienestar del medio ambiente”.

Debate mundial

El uso de glifosato aumenta a nivel mundial cuando se está librando un intenso debate sobre la pretendida inocuidad del herbicida más vendido en el mundo, del cual se han detectado trazas en frutas y hortalizas, en productos a base de cereales, en maíz y soja transgénicos usados como piensos para animales, en muestras de cerveza e incluso en productos orgánicos. A lo que se debe añadir la detección de residuos en la orina humana.

“La Comisión Europea está obligada a considerar todos los resultados y todos los estudios de evaluación del glifosato. El hecho de que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, que forma parte de la Organización Mundial de la Salud, califique al glifosato como probable carcinógeno debería generar una moratoria sobre este herbicida. Aun así, parece que las autoridades responsables se han inclinado por ceder a las presiones de la industria química. La solicitud de reautorización del glifosato fue presentada por el ‘Glyphosate Task Force’, un consorcio de una veintena de los solicitantes, entre ellos Dow AgroSciences, Monsanto y Syngenta Europa”, asegura Ursula Hudson, presidenta de Slow Food Alemania.

Por su parte, Shane Holland, presidente Ejecutivo de Slow Food en Reino Unido, comenta: “Slow Food ha hecho campaña en Reino Unido contra el glifosato. La UE tiene este lunes la posibilidad de poner fin a esta química dañina o, por el contrario, permitirla durante otros quince años, y los ciudadanos de toda Europa han de unir y hacer oír su voz con la certeza de que las voces de los grupos de presión de las compañías químicas son ya muy altas”.

Finalmente, Gaetano Pascale, presidente de Slow Food Italia, afirma: “Recientemente estudios científicos demostraron la toxicidad del glifosato. Hoy la lucha es entre quien invoca el regreso a una agricultura limpia y las multinacionales de la química. Slow Food Italia exhorta a la precaución, para proteger a los ciudadanos y a los consumidores. La Comisión Europea parece esconderse detrás de la escasez de los datos sobre los riesgos del glifosato. Sin embargo, es justamente la escasez de certeza científica que debería motivar la Comisión a negar la autorización al comercio de esta sustancia.

Slow Food ha firmado recientemente la petición ‘Stop Glyphosate’ promovida por We Move, y ha emprendido diferentes acciones a nivel nacional y europeo de sensibilización sobre los riesgos del glifosato, en colaboración con la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y ONGs ambientalistas.

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Slow Food contra el glifosato, el herbicida más usado en el mundo
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El Comité Permanente de la Unión Europea sobre Plantas, Animales, Alimentación y Piensos reevaluará entre hoy lunes y mañana martes 8 de marzo la autorización del glifosato, el herbicida más utilizado en el mundo.
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