En Galicia se produce carne de vacuno desde hace más de 3700 años. Por lo tanto, cuando hablamos de la Ternera Gallega estamos hablando de un producto agroalimentario que, además de excelente, cuenta con una larga tradición e historia.
La carne amparada por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Ternera Gallega presenta unas características sensoriales específicas y excepcionales, como consecuencia de su procedencia de animales muy jóvenes —menos de diez meses de vida—, principalmente de la raza Rubia Gallega y sus cruces, excelente por su aptitud cárnica, con una alimentación tradicional de máxima calidad —leche materna, forrajes, concentrados de origen exclusivamente vegetal— y, finalmente, gracias también al peculiar manejo y sistema de producción de los ganaderos gallegos, generalmente explotaciones familiares con mano de obra propia.
La carne varía de un color rosa claro, en el caso de ternera, hasta un rojo suave, en el caso del añojo. Al corte presenta un aspecto magro, de consistencia firme, ligeramente húmedo y brillante, con grasa de color blanco nacarado y suaves irisaciones amarillentas, distribuida homogéneamente. Su textura es suave y con músculo de grano fino.
Es una carne que destaca por su intenso y agradable sabor, con una extraordinaria terneza, jugosidad y suculencia, que da lugar a platos como por ejemplo, este T-bone de ternera gallega a la parrilla, patata con queso tetilla, una receta ofrecida por la IGP Ternera Gallega.
T-bone de ternera a la parrilla y patata con queso tetilla
INGREDIENTES
Para 4 personas
- 4 chuletones de ternera de 600-700 g con solomillo (hueso en forma de T)
- 4 patatas medianas
- 50 g de queso Tetilla
- 4 pimientos verdes medianos
- Sal gruesa
- Aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN
Al menos 1 hora antes del cocinado, sacamos los chuletones de la nevera y dejamos que se atemperen a temperatura ambiente.
Lavamos las patatas (con su piel) y los pimientos, los secamos, los embadurnamos de aceite y los colocamos en una rustidera, sazonados con sal gruesa. Cubrimos con papel de aluminio y asamos en horno seco a 160 ºC durante 40 minutos o hasta que estén tiernos.
Una vez asadas la patatas, les damos un corte en cruz y las rellenamos en caliente con un poco de queso Tetilla para que se funda.
Cocinamos la carne en una sartén parrilla con un poco de aceite vuelta y vuelta, al punto deseado. Espolvoreamos con sal gruesa, dejamos reposar 3-4 minutos (para que los chuletones estén calientes en el centro, ponerlos en la plancha primero por la zona del hueso, de pie, y después por la zona de la grasa de cobertura).
Servimos inmediatamente, con las patatas y los pimientos, con piel o pelados, al gusto.





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