Ayer lunes comenzaba en Lanzarote una nueva edición de Worldcanic, un encuentro entre vulcanólogos, productores y cocineros de diferentes países europeos para conocer la diversidad, singularidad y riqueza de las cocinas y ecosistemas volcánicos del viejo continente.
Esta cuarta edición de Worldcanic se propone explorar y fusionar la rica tradición gastronómica de los cinco países europeos más destacados en términos de actividad volcánica: Islandia, Italia, Portugal, Grecia y España a través de ponencias, debates y mesas redondas en la que los participantes están ofreciendo sus puntos de vista sobre cómo podemos proteger y valorar estos ecosistemas únicos, entornos que requieren una gestión cuidadosa y sostenible a través de prácticas agrícolas y culinarias que respeten el medio ambiente y contribuyan a la conservación de los territorios volcánicos.
Cada volcán influye de diferente forma en la cocina
Y en esta línea, la geóloga y vulcanóloga francesa Anne Fournier, fundadora de la Volcano Active Foundation, explicaba científicamente cómo cada territorio volcánico otorga singularidad a su cocina, pues “cada volcán es único y tiene su propio ecosistema. El magma es diferente de un volcán a otro y eso crea un suelo fértil propio y que el 80 % de las especies de cada sistema volcánico sean endémicas. Una particularidad que explica por qué cada producto cosechado en estos suelos volcánicos es diferente según el lugar y puede aportar a los cocineros esas singularidades propias de cada territorio”.
La primera jornada de Wordlcanic 2024 concluía con una mesa redonda en la que se evidenció que esa conexión y explotación de los recursos volcánicos sigue en la actualidad y desde varios sectores, como es el caso del turismo y la gastronomía y su más estrecha relación: la de la gastronomía en los hoteles.


