En circunstancias normales, una dieta adecuada y equilibrada puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para el normal desarrollo y mantenimiento de un organismo sano. Sin embargo, esta situación ideal no se da en la práctica para todos los grupos de personas. Para complementar la dieta normal disponemos de los llamados complementos alimenticios, unos productos alimentarios […]

En circunstancias normales, una dieta adecuada y equilibrada puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para el normal desarrollo y mantenimiento de un organismo sano. Sin embargo, esta situación ideal no se da en la práctica para todos los grupos de personas.

Para complementar la dieta normal disponemos de los llamados complementos alimenticios, unos productos alimentarios que consisten en fuentes concentradas de nutrientes u otras sustancias que poseen un efecto nutricional o fisiológico.

Los complementos son comercializados en dosis, es decir, cápsulas, pastillas, grageas, píldoras y otras formas similares, bolsitas de polvos, ampollas de líquido, botellas con cuentagotas y polvos que deben tomarse en pequeñas cantidades unitarias. Sin embargo y según informa Elika, Fundación Vasca para la Seguridad Agroalimentaria, las dosis deben de ser las justas y necesarias, y es importante resaltar que en dosis elevadas algunas de estas sustancias pueden tener efectos adversos y llegar a ser perjudiciales para la salud de las personas que las consumen.

¿Para qué se utilizan?

Una alimentación equilibrada que contemple una dieta con frutas, verduras, cereales, proteínas y grasas saludables, normalmente proporciona todos los nutrientes necesarios. Los suplementos no formarían parte de dicha pauta, pero hay ciertos grupos de población o personas que pueden necesitar los suplementos, incluso aunque respeten una dieta sana y equilibrada, por ejemplo, mujeres en edad fértil o personas que toman medicamentos específicos. Algunos grupos de personas que pudieran necesitar complementos alimentarios son:

  • Es recomendable que las mujeres embarazadas tomen ácido fólico antes de la concepción y que continúen durante las primeras semanas de embarazo. Un nivel adecuado de folato reduce el riesgo de tener un bebé con defectos como la espina bífida.
  • Personas con poco acceso a la luz solar pueden necesitar suplementos de Vitamina D.
  • Las personas veganas pueden necesitar un complemento alimentario con relación a las Vitaminas B12 y D2.

Ingredientes más habituales

Los ingredientes más conocidos son: vitaminas, minerales, fibra, aminoácidos, Ácidos Grasos Poliinsaturados, extractos de plantas, etc. Estas sustancias son reconocidas científicamente, y son eficaces si son utilizadas a la dosis necesaria. La composición detallada de las fórmulas debe de estar indicada en el etiquetado de los complementos alimenticios y siempre deberán ser comercializados con la denominación de “complemento alimenticio”.

El etiquetado, la presentación y la publicidad de los complementos alimenticios no incluirán ninguna afirmación que declare o sugiera que una dieta equilibrada y variada no aporta las cantidades adecuadas de nutrientes en general, ni atribuirá a los complementos alimenticios la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, ni se referirá en absoluto a dichas propiedades.

 

Artículos relacionados

La nutrición, un recorrido a lo largo de la vida

Convierten los desperdicios del vino en complementos alimentarios

Nuevas posibilidades comerciales para los complementos nutricionales

Convenio para reducir sal y grasa en productos de carnicería-charcutería


{jathumbnail off}