La noticia de la reciente muerte de Steve Jobs produjo en todo el mundo una sentida emoción. Cadenas televisivas, radio, revistas, periódicos o sencillos blogs, todos expresaron su tributo cargado de intensidad por la pérdida de un aclamado visionario de la industria y de un genio creativo. A lo largo de su carrera, Steve Jobs […]

La noticia de la reciente muerte de Steve Jobs produjo en todo el mundo una sentida emoción. Cadenas televisivas, radio, revistas, periódicos o sencillos blogs, todos expresaron su tributo cargado de intensidad por la pérdida de un aclamado visionario de la industria y de un genio creativo.

A lo largo de su carrera, Steve Jobs ofreció una impresionante y acertada visión de cómo hacer que un negocio funcione. A la hostelería, al igual que a cualquier otro negocio, no le vendría mal estudiar sus ideas y su trabajo, para tratar de poner en marcha algunas de sus lecciones.

Esta es la idea que transmite la periodista norteamericana Alicia Kelso, editora de QSRweb.com y PizzaMarketplace.com, en un reciente artículo publicado en fastcasual.com, en el que recomienda a todos los negocios de hostelería las 10 lecciones a tener en cuenta sobre la vida y obra de Steve Jobs.

1. La primera impresión del cliente es lo primero

Steve Jobs se hizo famoso por centrar todo su esfuerzo en los detalles que hicieron de los productos Apple algo fácil de usar y para muchos, incluso necesario. Pero si a pesar de eso detectaba algún tipo de problema o barrera con el producto, tenía un ejército completo de empleados dispuestos a ayudar. El Apple’s Genius Bar, donde un equipo de personas experto y entrenado resuelve y responde cualquier consulta, es un buen ejemplo de cómo poner al cliente en primer lugar.

Mientras que algunas cadenas de restaurantes han hecho progresos significativos en este sentido, otras tienen mucho que aprender y deberían dedicar al público el mismo esfuerzo que a menudo dedican a su organización interna, sin dejar de repetir continuamente este mantra que hizo famoso a Jobs.

2. Mantener una marca sencilla y puesta al día

En la larga lista de innovaciones de Apple, la presencia de la marca une, pero no distrae. Cuando los clientes entran en una tienda Apple, no se sienten abrumados por el desorden de diseño, lo que les permite centrarse más y mejor en los productos. Es algo que está hecho a  propósito. Jobs contrató a expertos de fuera de la industria tecnológica para conceptualizar de un modo no convencional un enfoque corporativo que transmitiera sencillez.

En este sentido, los establecimientos de hostelería tal vez debieran pensar en realizar algunos cambios en su imagen de marca, para estar más en línea con las nuevas tendencias del mercado actual.

3. Inspírarse en  las pequeñas cosas

Hablando de las cosas que se hacen hacia fuera, antes de abandonar la universidad, Jobs hizo un curso de caligrafía. En varias ocasiones ha asegurado que ese curso le sirvió como inspiración para crear el Macintosh: «Si no hubiera asistido a esa clase en la universidad, el Mac nunca habría tenido sus múltiples tipos de letra o las fuentes proporcionadas y espaciadas”.

No pase por alto las pequeñas cosas. Para un restaurante, los detalles que parecen pequeños -los asientos, la iluminación, la música de fondo, los uniformes de los empleados, etc – pueden afectar seriamente a las ganas de regresar de un cliente.

4. Adoptar la tecnología

En términos generales, el negocio de la hostelería tiende a poner obstáculos a las inversiones en tecnología y a la adopción de nuevos sistemas. Es cierto que a menudo, el retorno de la inversión tarda en llegar y que el margen para capacitar al personal y educar a los clientes es muy corto.

Sin embargo, Apple es una de las empresas más cotizadas en el mundo por una razón: es lo que los consumidores quieren y buscan, y es el momento de que los restaurantes se apliquen la lección.

5. Innovar sobre los fracasos del pasado

Steve Jobs fue despedido de Apple en 1984, después de que el Mac no alcanzara las expectativas previstas. Afortunadamente, esa circunstancia no le influyó en su afán de seguir innovando.

Si trasladamos este hecho a la hostelería, incluso McDonalds ha sufrido crisis similares con lanzamientos que han resultado un absoluto fracaso. ¿Se acuerda del McLobster, esa extraña hamburguesa de langosta?

6. Anticiparse a las tendencias

Una de las citas favoritas de Steve Jobs pone de relieve su filosofía del éxito. Se trata de una frase de  Wayne Gretzky (mítico jugador de hockey sobre hielo) que decía: “Yo patino hacia donde el disco va a estar, no hacia donde ha estado».  Jobs aseguraba que siempre habían tratado de hacer eso en Apple: «casi todos los iDevice (iPad, iPhone, iPod, iPod Touch), fueron creados precisamente para anticiparnos a las tendencias futuras, a veces poniendo en riesgo otro producto de la propia compañía”.

¿Están los bares y restaurantes dispuestos a prescindir de alguno de sus referentes clásicos de marca anticipándose a la previsión de algo nuevo?

7. El negocio es algo más que el resultado final

Los ingresos, las ganancias y los socios contentos son importantes, pero hay más piezas del rompecabezas y Jobs las resolvió: «Ser el hombre más rico del cementerio no me importa. Irme a la cama por la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso, eso es lo que me importa».

Algunas marcas de restauración están empezando a dedicar tiempo y esfuerzo a causas solidarias. Es lo que Steve Jobs definiría como “algo maravilloso”. Y los clientes están respondiendo con su fidelidad. Esa parece una buena línea a seguir.

8. Ningún hombre o mujer es una isla

Steve Jobs nunca pensó que por sí mismo fuera capaz de hacer crecer Apple. Por el contrario, supo rodearse de las personas adecuadas. Hubo gente como Steve Wozniak, Tim Cook o John Lasseter, entre otros, que le ayudaron en su proyecto.

Nunca subestime el poder del trabajo en equipo.

9. Los empleados reflejan la marca

La imagen de Apple hacia el exterior no es la de vender, sino más bien la de ayudar a los clientes con sus problemas y comprender sus necesidades. Los empleados no son recompensados con ninguna comisión, pero se espera que junto con los aparatos, vendan paquetes de servicios. Los que no cumplen los objetivos de ventas son re-entrenados.

La formación de sus empleados ¿es suficiente? Y los incentivos que les ofrece ¿se limitan a dinero exclusivamente?

10. Mantener la perspectiva

Jobs exigía continuamente la perfección, y de vez en cuando aparecía un genio que caminaba descalzo por la oficina y practicaba budismo. Él era quien tenía que lograr un equilibrio entre el enfoque particular y la perspectiva global. «Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder», dijo Jobs durante su icónico discurso de apertura en la Universidad de Stanford en 2005. «Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir lo que dice tu corazón. Conserva las ganas de comerte el mundo. Conserva la locura».