Como marca la tradición, en torno a la medianoche del próximo 31 de diciembre, el reloj de la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, volverá a ser el epicentro de la Nochevieja, cuando millones de españoles se congregarán, en Sol y desde sus hogares a través de la televisión, ante esta emblemática […]
Como marca la tradición, en torno a la medianoche del próximo 31 de diciembre, el reloj de la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, volverá a ser el epicentro de la Nochevieja, cuando millones de españoles se congregarán, en Sol y desde sus hogares a través de la televisión, ante esta emblemática maquinaria para seguir los últimos instantes del año en curso y celebrar, con las habituales uvas, el Año Nuevo.
Inaugurado por Isabel II en 1866, el conocido como reloj de la Puerta del Sol fue construido por el relojero leonés José Rodríguez Losada. Hoy en día, los maestros relojeros de Casa Losada son los encargados de que todo funcione a la perfección, tanto en Nochevieja como los demás días del año.
Así, una vez a la semana como mínimo, estos expertos relojeros acuden a la Real Casa de Correos para engrasar el reloj, repasar todas las transmisiones y subir las pesas para evitar que se pare. Durante la Nochevieja, un equipo de tres o cuatro personas son los encargados de supervisar en directo que todo funciona a la perfección.
Las teorías
Respecto a la tradición de tomar las 12 uvas en la Puerta del Sol, existen diferentes explicaciones para esta tradición. Según la publicación National Geographic, una de ellas asegura que todo comenzó en 1882, una época en la que la clase burguesa solía beber champagne y comer uvas durante la cena de Nochevieja. Al parecer, un grupo de madrileños decidieron ironizar esta tradición acudiendo a la Puerta del Sol para comer uvas acompañados del sonido de las campanadas.
Otra teoría remonta la tradición a 1909, un año en que hubo muy buena cosecha de uva y los productores decidieron dar más salida al producto vendiéndola como “uvas de la suerte”.
A lo largo de los años la tradición se ha ido puliendo. Hoy día la mayoría de las personas piensan que las uvas simbolizan la abundancia y cada vez que se come una hay que pedir un deseo. En total 12 deseos.
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