El modelo alimentario actual es responsable de entre el 21 % y el 37 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. En este sentido, un sistema alimentario sostenible podría, además de ayudar a conservar los ecosistemas naturales, contribuir a erradicar la malnutrición, promover la salud y el bienestar, garantizar el acceso a alimentos de calidad.

Es una de las reflexiones sobre cómo impactan nuestras decisiones alimentarias en el medioambiente que, con motivo de la celebración esta semana pasada del Día Nacional de la Nutrición (DNN), realizan desde la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), que bajo el lema Alimentación sostenible es vida, este año han querido destacar la urgente necesidad de transitar hacia un sistema alimentario más justo, saludable y respetuoso con el planeta.

Desde FESNAD explican cómo la alimentación sostenible emerge como una poderosa herramienta para combatir la crisis climática, ya que el modelo alimentario actual es responsable de entre el 21 % y el 37 % de las emisiones de gases de efecto invernadero y, además, según la FAO, un sistema alimentario sostenible contribuye a erradicar la malnutrición, promover la salud y el bienestar, garantizar el acceso a alimentos de calidad, y conservar los ecosistemas naturales.

Decisiones alimentarias y medioambiente

En este sentido, FESNAD ha realizado recientemente una encuesta para conocer la opinión de la población sobre alimentación sostenible, y los principales resultados han sido:

  • El 80 % de los encuestados está convencido de que sus elecciones alimentarias pueden tener un impacto significativo en el medio ambiente, lo que confirma la creciente conciencia y el interés por este tema.
  • Un 91 % considera que la alimentación sostenible mejora la salud y protege el medio ambiente, sin embargo, sólo el 42% reconoce seguir este tipo de alimentación.
  • Las mayores barreras para mantener este estilo de alimentación son: el coste adicional asociado con la compra de alimentos orgánicos y sostenibles (41 %), la disponibilidad y accesibilidad de estos alimentos (28 %), el tiempo requerido (13 %) y los hábitos alimentarios arraigados (18 %).
  • En cuanto a las principales dificultades, en primer lugar se sitúa la falta de disponibilidad de opciones sostenibles (47 %), seguida de la falta de información clara en las etiquetas (19 %), el precio elevado de los alimentos sostenibles y la falta de información sobre cómo llevar una alimentación sostenible, ambos con un 12 %), además de un 10 % que asegura no tener claro cuándo un producto es sostenible.
  • Para promover una alimentación más sostenible, un 40 % de los encuestados sugiere campañas de concienciación y educación alimentaria, un 36 % pide colaboración entre empresas y organizaciones, y un 24 % cree en incentivos gubernamentales para productores y consumidores.
  • Respecto al rol de instituciones y empresas, el 63 % cree que las instituciones deberían implementar políticas que fomenten la producción y el consumo de alimentos sostenibles, mientras que un 29 % opina que las empresas deberían ofrecer más opciones sostenibles y ser transparentes sobre sus productos. Un 8 % no tiene una opinión clara al respecto.
Resumen
¿Impactan nuestras decisiones alimentarias en el medioambiente?
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¿Impactan nuestras decisiones alimentarias en el medioambiente?
Descripción
El modelo alimentario actual es responsable de entre el 21 % y el 37 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y un sistema alimentario sostenible podría ayudar a conservar los ecosistemas naturales.
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