Proyectos en diferentes ámbitos que tienen un propósito común: impulsar la bioeconomía forestal generando empleo en el medio rural, aprovechando de forma responsable los recursos naturales, promoviendo la innovación y la circularidad, y reforzando la economía local.

La Asociación para la Certificación Española Forestal (PEFC España) ha publicado un Manual de Buenas Prácticas de Bioeconomía Forestal, un documento que reúne 32 iniciativas que están demostrando, en distintos rincones de España, todo lo que nuestros montes pueden aportar al desarrollo sostenible.

Montes y desarrollo sostenible

Iniciativas llevadas a cabo en ocho ámbitos clave —apicultura, populicultura, micología, madera, ecoturismo, bioenergía, sistemas agroforestales y mujer rural—, todas ellas proyectos reales que muestran la enorme diversidad de oportunidades que ofrece el territorio y confirman que la bioeconomía forestal es una apuesta sólida y en crecimiento.

Apicultura. Iniciativas donde las abejas, la biodiversidad y el monte se unen para generar productos de alto valor, mejorar la polinización y reforzar los servicios ecosistémicos, con impacto directo en la bioeconomía y el equilibrio ambiental. La apicultura contribuye a la bioeconomía forestal con productos de alto valor, favorece la salud de los ecosistemas y genera ingresos directamente ligados al territorio.

Populicultura. Iniciativas que muestran cómo el cultivo del chopo (populicultura) puede ser sostenible, rentable y generador de oportunidades en el medio rural, contribuyendo a la bioeconomía forestal al generar un recurso renovable de rápido crecimiento, capaz de alimentar cadenas de valor industriales, fijar carbono, crear empleo local y sustituir materiales de origen fósil por productos de origen forestal.

Micología. Experiencias que ponen en valor las setas y los hongos como un recurso del monte con gran potencial económico, turístico y gastronómico, diversificando los ingresos forestales y activando la economía local. La micología contribuye a la bioeconomía forestal diversificando los ingresos del monte, generando actividad económica en sectores como la hostelería, la comercialización y el turismo, y reforzando la economía de proximidad.

Madera. Proyectos que dan valor a la madera como un recurso natural, renovable y estratégico, impulsando su transformación, uso en construcción, industria y nuevos productos, y fortaleciendo las cadenas de valor forestales. La madera es un pilar clave de la bioeconomía forestal por su carácter renovable, su capacidad para almacenar carbono, generar empleo verde y fomentar productos de alto valor añadido.

Ecoturismo. Iniciativas que promueven el disfrute del bosque de forma responsable, generando actividad económica, empleo y sensibilización ambiental sin comprometer la conservación del entorno. El ecoturismo contribuye a la bioeconomía forestal generando ingresos sin extraer recursos materiales del bosque, creando empleo local y reforzando la valoración social del monte como activo económico, ambiental y cultural.

Bioenergía. Proyectos que aprovechan los recursos forestales para producir energía limpia, reducir residuos, sustituir combustibles fósiles y avanzar hacia un modelo energético más sostenible y circular. La bioenergía contribuye a la bioeconomía forestal al valorizar recursos que de otro modo serían residuos, reducir el riesgo de incendios, sustituir combustibles fósiles y mantener parte del gasto energético dentro de la economía local.

Sistemas agroforestales. Modelos que combinan agricultura, ganadería y bosque para aprovechar mejor el territorio, mejorar la resiliencia frente al cambio climático y diversificar las rentas en el medio rural. Estos sistemas contribuyen a la bioeconomía forestal al diversificar las producciones en una misma superficie, mejorar la resiliencia frente al cambio climático, aumentar la biodiversidad y generar varias fuentes de ingresos a partir del uso integrado del territorio.

Mujer rural. Proyectos impulsados por mujeres que refuerzan el emprendimiento, la innovación y el liderazgo femenino en el medio rural, contribuyendo a una bioeconomía más justa, diversa y territorialmente equilibrada. La mujer rural contribuye a la bioeconomía forestal ampliando el tejido emprendedor, diversificando actividades productivas, mejorando la cohesión social y favoreciendo que la riqueza generada por el monte se quede en el territorio de forma más equilibrada.

El Manual de Buenas Prácticas de Bioeconomía Forestal puede descargarse aquí.

Resumen
Iniciativas que muestran lo que los montes pueden aportar al desarrollo sostenible
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Iniciativas que muestran lo que los montes pueden aportar al desarrollo sostenible
Descripción
Proyectos en diferentes ámbitos que tienen un propósito común: impulsar la bioeconomía forestal generando empleo en el medio rural, aprovechando de forma responsable los recursos naturales, promoviendo la innovación y la circularidad, y reforzando la economía local.
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