El pasado 1 de octubre se cerró el proceso de admisión de las ciudades que optan al título de Capital Española de la Gastronomía 2026, en el que finalmente fueron seleccionadas como candidatas dos ciudades andaluzas, Jerez de la Frontera, en Cádiz, y Antequera, en Málaga.
Y tras analizar y valorar los dossieres de estas dos ciudades finalistas, Jerez de la Frontera y Antequera, el Comité Técnico de Capital Española de la Gastronomía, y el jurado decidió el pasado viernes, 17 de octubre, la ciudad ganadora de este certamen que otorga anualmente la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo (FEPET), en colaboración con Hostelería de España, la organización empresarial que representa a los restaurantes, bares, cafeterías y pubs de todo el país.
Jerez, Capital Española de la Gastronomía 2026
El Jurado, formado por expertos y personalidades del mundo institucional, turístico, gastronómico y de la comunicación, se inclinó finalmente por Jerez, destacando que “la gastronomía jerezana está viva en todo el calendario de eventos y festividades que protagoniza la ciudad a lo largo del año: Festival de Jerez, Semana Santa, Feria del Caballo, Fiestas de la Vendimia, Zambombas de Jerez, grandes eventos deportivos y citas vinícolas, con mención especial para Vinoble, que se celebrará en mayo de 2026”.
También valora el jurado que la ciudad gaditana ha propuesto en su candidatura «un denso programa transversal, con más de 60 actividades y eventos. gastronómicos, donde brilla con luz propia la cocina del vino. En Jerez convive la cocina de taberna con los restaurantes estrella Michelin. Productos tradicionales en una cocina innovadora», con platos tan representativos como los riñones al Jerez, la berza, las papas aliñás, el pescaíto frito o el tocino de cielo que reivindican el placer de comer como una forma de celebrar la vida.
Por su parte, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, comenta: «Nuestra cocina, que se ha forjado en la convivencia de culturas, refleja tanto la riqueza del territorio como el legado compartido entre los pueblos, dando como resultado una cocina única, tradicional, fiel reflejo de un legado que se remonta siglos atrás y que ha sabido dar la mano con el transcurso del tiempo a la innovación y a nuevas expresiones culinarias”.


