Cocinar es una fuente de alegría para millones de personas: el 36 % se identifica como ‘joyful chefs’ (cocineros felices), disfrutando del proceso como una experiencia placentera y emocionalmente enriquecedora.
Esta es una de las conclusiones informe global Cooking Around the World, elaborado por la consultora internacional Gallup, y que recoge la marca de electrodomésticos Whirlpool con motivo de la celebración mañana jueves, 20 de junio, del Yellow Day, conocido como el día más feliz del año, y que invita a reflexionar sobre aquello que nos genera placer y bienestar, en este caso concreto, la cocina.
La cocina como fuente de alegría y bienestar emocional
Según este informe, el 36 % de las personas en el mundo se declara ‘cocinero feliz’, argumentando que cocinar puede reducir el estrés, mejorar el ánimo y generar una profunda sensación de bienestar.
Y es que una serie de factores culturales, personales e incluso tecnológicos pueden influir en cómo vivimos este acto cotidiano. Para quienes logran conectar con la cocina desde un lugar positivo, los beneficios son múltiples: mayor concentración, reducción del estrés, mejora en la salud emocional y fortalecimiento de vínculos familiares, ya que cocinar no solo alimenta el cuerpo, también puede nutrir la mente y el estado emocional.
De hecho, diversos estudios en psicología positiva han mostrado que preparar alimentos puede actuar como una forma de mindfulness: centrarse en tareas manuales, seguir una receta o simplemente cortar ingredientes ayuda a calmar la mente, reducir el estrés y generar una sensación de logro. Además, cuando se cocina para otros, se activa el circuito de recompensa asociado al cuidado y la conexión emocional, lo que potencia sentimientos de alegría y pertenencia.


