Según informa la Federación Española de Hostelería (FEHR) en su página web oficial, el sector hostelero podría resultar negativamente afectado por la futura Ley de residuos y suelos contaminados. En este sentido informa FEHR que el presidente de la Asociación de Cadenas de Restauración Moderna (FEHRCAREM) y también vicepresidente de la Federación Española de Hostelería […]
Según informa la Federación Española de Hostelería (FEHR) en su página web oficial, el sector hostelero podría resultar negativamente afectado por la futura Ley de residuos y suelos contaminados.
En este sentido informa FEHR que el presidente de la Asociación de Cadenas de Restauración Moderna (FEHRCAREM) y también vicepresidente de la Federación Española de Hostelería (FEHR), Bernardo Rodilla, compareció recientemente ante el Congreso de los Diputados para defender la postura de este sector frente a la futura ley, exponiendo en la Cámara varios puntos fundamentales para los establecimientos hosteleros.
En primer lugar solicitó que dada la existencia de una empresa gestora, ésta debería ser la responsable de los requisitos de registro, producción y gestión de los residuos y no estar sujeta al sistema de recogida, con el fin de evitar la duplicidad de costes.
Asimismo este gestor de residuos debería ser el responsable de la elaboración y presentación de la documentación y archivo cronológico requerido por la ley.
Devolución, depósito y retorno
En cuanto al sistema de devolución, depósito y retorno, contemplado en la futura ley, Bernardo Rodilla solicitó una regulación nacional en la que se tengan en cuenta las peculiaridades del sector hostelero al que le supondría un incremento de costes logísticos.
Rodilla expuso también la necesidad de que aquellas empresas que ya han realizado ya los informes de impacto ambiental sobre el suelo, con arreglo al Real Decreto 9/2005, de 14 de enero, artículo 3, no tengan la obligación de volver a realizarlas, así como que la bonificación fiscal establecida en la ley para la industria se extienda a las empresas de servicios y en concreto a las de hostelería, en virtud del principio de igualdad de trato ante la ley fiscal.

