Llega el verano, una época en la que muchas casas se quedan vacías, un buen momento, por tanto, para abordar la tantas veces retrasada reforma de la cocina.

Además, los días son más largos y el clima cálido facilita el secado de los materiales y agiliza los trabajos, lo que hace de esta época un momento idóneo. Por ello, desde la Asociación de Mobiliario de Cocina (AMC) han querido compartir una serie de recomendaciones para reformar con éxito la cocina en verano.

Verano, buen momento para reformar la cocina

Pensar en cómo vivimos la cocina. Antes de pensar en estilos, en colores o acabados, es importante entender cómo usamos ese espacio en el día a día: ¿quién cocina más? ¿a qué hora? ¿cuántas personas conviven en torno a ella? Solo así es posible crear un espacio que se adapte de verdad a la rutina de cada hogar.

Imaginar el resultado antes de empezar. Actualmente existen muchas herramientas que permiten representar el espacio en 3D y hacen posible visualizar el proyecto antes de mover nada. Así, no solo se prueban materiales y colores, sino que se confirman —o descartan— ideas antes de invertir tiempo y dinero.

Respecto a la iluminación, es importante proyectarla desde el inicio, pensar en luz general, funcional y ambiental, definir la ubicación de enchufes y tomas y, sobre todo, ser conscientes del espacio del que disponemos.

En cuanto a la distribución, se suele basar en la clásica división de las tres zonas de trabajo —cocción, fregadero y almacenaje—, pero hoy en día es recomendable un enfoque más funcional basado en 5-7 zonas adaptadas a los nuevos estilos de vida y necesidades tecnológicas, que dependerá también del espacio del que se disponga. Entenderlas y distribuirlas correctamente no solo mejora la funcionalidad, también evita errores como colocar el fregadero demasiado cerca de la placa o no dejar una superficie de trabajo suficiente entre zonas.

Estar convencidos de la necesidad de realizar una reforma. Con el paso del tiempo, las rutinas y las necesidades cambian: lo que antes era una cocina para uno, ahora puede ser un espacio familiar, o quizás al revés si los hijos ya no viven en casa y lo que ahora buscamos es orden, silencio y nuevas funcionalidades.

Sacarle el mayor provecho al espacio disponible. La clave está en aprovechar cada centímetro con inteligencia. Desde sistemas escamoteables que permiten ocultar zonas de trabajo y mantener una estética ordenada, hasta herrajes giratorios para rinconeras o cajones de líneas rectas, suman y ayudan a optimizar las zonas. Una distribución pensada al detalle puede hacer que el espacio parezca el doble y se sienta el triple de cómodo.

Una cocina adaptada a nosotros, no al revés. Cada persona cocina de forma distinta, y eso debería reflejarse en el diseño, adaptado a nuestras características. Deberemos tener presente aspectos como si se es zurdo o diestro, la altura de la encimera, la orientación de la luz, el número de personas que la usan al mismo tiempo o incluso si se cocina de pie o con apoyo. Una recomendación importante es ajustar la encimera entre 10 y 15 cm por debajo del codo de quien cocina habitualmente, lo que puede evitar dolores de espalda y ganar en comodidad a largo plazo.

Elegir pensando en materiales duraderos y sostenibles. Los materiales deben ser seguros, fáciles de limpiar, resistentes al uso diario y, por supuesto, libres de sustancias nocivas. Porque elegir con criterio es también cuidar de quienes viven ese espacio cada día.

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Llega el verano, un buen momento para decidirnos a reformar la cocina
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Llega el verano, un buen momento para decidirnos a reformar la cocina
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Llega el verano, una época en la que muchas casas se quedan vacías, un buen momento, por tanto, para abordar la tantas veces retrasada reforma de la cocina.
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