La Denominación de Origen Baena (Córdoba) fue la primera D.O. de aceite de oliva en España, comenzando su actividad en 1981 bajo el amparo de una orden del Ministerio de Agricultura por la que se constituía provisionalmente su Consejo Regulador. La Denominación ampara a los aceites de oliva tradicionalmente asociados a esta zona geográfica, con […]

La Denominación de Origen Baena (Córdoba) fue la primera D.O. de aceite de oliva en España, comenzando su actividad en 1981 bajo el amparo de una orden del Ministerio de Agricultura por la que se constituía provisionalmente su Consejo Regulador.

La Denominación ampara a los aceites de oliva tradicionalmente asociados a esta zona geográfica, con una producción que ronda los dos millones de kilos de oliva virgen extra y que se lleva a cabo en diferentes almazaras, siempre bajo el control del Consejo Regulador.

El envasado también está controlado y se debe efectuar en las plantas envasadoras inscritas en los registros de D.O., teniendo en cuenta que deben ser obligatoriamente de vidrio o de hojalata y llevar adheridas las contraetiquetas numeradas y proporcionadas por el Consejo.

La densidad por hectárea es de 100 árboles aproximadamente y la recolección de la aceituna se realiza por “ordeño” (recoger el fruto directamente del árbol), por “vareo” (sacudir las ramas con varas de madera) o por “vibración” (el árbol es agarrado por el tronco por una máquina que lo hace vibrar).
El aceite con origen “Baena” es de un tipo afrutado y muy aromático.

Dependiendo de que la aceituna haya sido recogida poco madura o muy madura, así será el color del aceite, más verde o más amarillo. La variedad principal es la Picuda, aunque existen también otras variedades como Lechin, Chorúa, Pajarero, Hojiblanca y Picual.

La subsecretaria del MARM quiso sumarse a la celebración

Para celebrar el aniversario, la subsecretaria del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, María Felicidad Montero, participó ayer en el acto conmemorativo, donde destacó la importancia que el olivar tiene en España y en Andalucía, tanto desde el punto de vista productivo, como por el hecho de ser un sector fundamental en la generación de empleo.

En su intervención, la subsecretaria señalaba que el aceite de Baena debe seguir siendo un motor esencial que dinamice la economía y el desarrollo rural en la zona, recordando que para ello es preciso hacer un esfuerzo especial para abrir mercados, así como para avanzar en la investigación y en la consolidación de la identidad de esta Denominación.

“No cabe duda -explicaba la subsecretaria- que el desarrollo socioeconómico de la agricultura y en particular el del sector del aceite de oliva, depende cada vez más de la eficacia con que funcionen los sistemas de conocimiento agrario y, específicamente, de cómo se gestionan la producción, transmisión y aplicación práctica y efectiva de los conocimientos científicos y técnicos disponibles”.

Por todo ello insistió en la necesidad de apostar por la investigación y la transferencia de conocimientos, en la búsqueda de fines u objetivos prácticos orientados a la obtención de nuevos materiales y productos, a la mejora de los sistemas y procesos productivos, así como, a la puesta a punto de métodos de producción adaptados a las circunstancias económicas, sociales y ambientales de Baena en particular y del resto del territorio en general.