El Oktoberfest nació en Múnich en 1810 y con el paso del tiempo se ha convertido en una de las festividades más populares del mundo que atrae cada año a millones de personas de diferentes países.
Una celebración que reúne a más de más de seis millones de visitantes cada año sumando a los asistentes a la fiesta original de Munich los que participan en las múltiples versiones locales que se llevan a cabo en diferentes ciudades alrededor de todo el mundo.
El origen de la gran fiesta de la cerveza, el Oktoberfest
Sus orígenes se remontan a una carrera de caballos celebrada en octubre de 1810 como parte de la boda real del príncipe heredero Luis de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Altenburgo. El rey Maximiliano José I estaba entusiasmado con aquel evento y, finalmente, la carrera de caballos se disputó en la pradera ubicada frente a las puertas de la ciudad, una idea que resultó todo un éxito, por lo que se repitió en los años siguientes.
Y allí donde se celebraba algo, en Alemania, y más concretamente en Múnich, no podía faltar la cerveza, por lo que ya en las primeras ediciones, en 1818, llegaron los pioneros hospederos y feriantes, que rodeaban la carpa real con su oferta de cerveza y alimentos típicos de la zona.
Así, poco a poco, la fiesta fue creciendo hasta alcanzar su tamaño actual, al tiempo que se le fueron agregando nuevas actividades que han llegado a convertirse en tradiciones como, por ejemplo, que el comienzo oficial de la Oktoberfest lo marca el desfile de los hospederos y las cerveceras que participan en esta fiesta, o el desfile de trajes regionales, que se celebró por primera vez en 1835 con motivo de las bodas de plata de Luis I y Teresa de Baviera, hasta que en 1950 se consolidó como uno de los eventos más importantes de la Oktoberfest.


