El congreso gastronómico Madrid Fusión incorporará a su programa de concursos el premio Mejor desayuno de hotel, con el propósito de estimular y reconocer el esfuerzo que muchos hoteles españoles realizan para satisfacer a sus clientes con la primera comida del día.
Desayunos que se preparan a partir de ingredientes de la mayor calidad, con preparaciones de cocina en su punto y se sirven en una sala con todas las atenciones necesarias al cliente. Como en otros certámenes, para la selección de los finalistas el equipo de Madrid Fusión ha recorrido durante varios meses un gran número hoteles españoles, para después seleccionar, en base a sus evaluaciones, los establecimientos que competirán en la gran final del certamen que se celebrará en el marco de la próxima edición del congreso, del 29 al 31 de enero próximo.
Los mejores desayunos de hotel
Los hoteles seleccionados y la evaluación previa realizada por el equipo de Madrid Fusión son:
Ibiza Gran Hotel (Ibiza, Islas Baleares). Ofrece un menú jalonado por varias estaciones atendidas en directo, donde gran parte de los productos expuestos se cortan al momento a petición de los clientes: embutidos de distintas procedencias, panes recién horneados, quesos artesanos y pescados ahumados. Un sistema que oculta una doble intención gastronómica y económica: la voluntad de evitar los desperdicios. Gran surtido de zumos y frutas de temporada, magnífico café e infusiones, excelente bollería y platos calientes de cocina elaborados al momento. Un gran despliegue.
Royal Hideway Corales Beach (La Caleta, Adeje, Tenerife). Selección de productos de temporada y de cercanía de la mayor calidad. Tres detalles singularizan su oferta: la amplísima gama de zumos y frutas ecológicas de una finca cercana, la presencia de un cortador de jamón ibérico de bellota, y el surtido de una panadería y bollería exclusiva recién horneada por el mejor pastelero de Canarias que fue revelación en MF 2018, Alexis García. Al momento se preparan huevos benedict, a la florentina con espinacas y a la royal con salmón ahumado. Sus tortitas con nata y sirope de arce, y la selección quesos canarios otros de sus hitos.
Finca Cortesín (Casares, Málaga). Con mesas que se extienden junto a un jardín de olivos centenarios, nada de bufé, todo a la carta previa petición de los clientes, bien se trate de huevos, de macedonias de frutas peladas al instante, de zumos, de bollería recién horneada o de ahumados y embutidos que se acondicionan en la cocina. Especialidades que tienen el punto de refinamiento de la alta escuela clásica centroeuropea a las que imprime su sello el gran cocinero hispano-alemán Lutz Bösing. La fruta es excelente, lo mismo que los platos calientes y el surtido de panes y la bollería.
Alma (Barcelona). De rango urbano combina los platos a la carta con un espléndido bufé. Todo en las proporciones justas, sin ningún exceso en el número de productos, pero de altísima calidad cada uno de ellos. Un homenaje a pequeños productores de Cataluña: embutidos artesanos y quesos de leche cruda, panes recién horneados y pescados ahumados. Productos que se complementan con una amplia selección de bollería, mermeladas artesanas y frutas cortadas al momento. En la selección de platos de cocina figuran los huevos de distintas formas, incluida la tortilla de patatas y los huevos benedict. La sala sobresaliente.
Molino de Alcuneza (Guadalajara). Hotel rural y familiar con desayunos que se identifican con los productos de proximidad y el ADN local. Colaciones a la carta con panes y bollería —cruasanes, palmeras, magdalenas…— elaborados en la propia casa en su mayor parte con harinas ecológicas provenientes de trigos antiguos. Los huevos de gallinas propias criadas en libertad. Y los quesos y embutidos de demarcaciones próximas como Sigüenza. Es interesante su apuesta por algunos platos pastoriles como las gachas de harina de almortas con picadillo de chorizo. Zumos y mermeladas notables.
Hotel Narbasu (Cereceda, Asturias). Hotel rural que dirige el cocinero Nacho Manzano y sus hermanas. Productos de distintas procedencias que se cuidan de forma especial: panes chacinas —jamón, chorizo y salchichón— ibéricas, galletas caseras y yogur artesano. El atractivo de sus desayunos reside en la capacidad que posee la casa para atender las peticiones de sus clientes. Da lo mismo solicitar una panceta frita con huevo, que los tortos dulces en sustitución del pan o los huevos revueltos con trucha ahumada en casa del río Bedón.
Hotel Pico Velasco (Angustina, Cantabria). Desayunos diseñados por el cocinero Nacho Solana que destacan por la calidad de los productos y la atención personalizada. Si su tortilla de patatas Solana, hecha al momento, es una de las mejores de España, el resto de sus platos de cocina, no se quedan atrás: mollete de lomo y queso; bagel con ensalada César de pollo ecológico; huevos Benedict de corral del Valle del río Asón y pisto de verduras ecológicas con huevo y jamón. A los quesos artesanos, no solo de Cantabria, se suma un universo dulce, con sobaos y quesadas pasiegas, cruasanes, y un amplio surtido de panes artesanos con tomate rallado, aceite o mantequilla de la tierra.
Abadía Retuerta (Valladolid). Juega con los productos de temporada y a pesar de su elegancia posee una clara proyección rural. La bollería y los panes que se elaboran en su propio obrador son de rango casero. Otros productos, como los quesos, la cecina, y algunos embutidos provienen de distintos enclaves de las tierras altas de Castilla y León. Lo mismo que los huevos camperos de una granja situada a menos de 8 km. O la miel de panales propios. Parte de su oferta recuperara una tradición que se remonta a más de medio siglo de la zona como es el almuerzo del segador un plato único con huevos, embutidos y patatas fritas.
QÚ by Mario Sandoval (JW Marriott Hotel, Madrid). Los panes y la bollería se elaboran a diario en el obrador que ocupa los bajos del edificio. Cruasanes, napolitanas y un surtido de pastelitos que incluyen pequeñas bambas de nata y pasteles de frutas. Las chacinas y embutidos, además del jamón ibérico, se cortan al momento a petición de los clientes con el doble propósito de respetar su frescura y evitar desperdicios. Los platos calientes que figuran en la carta los acaparan los huevos en varias versiones, incluidos los benedict, fritos o revueltos, además de una tortilla de patatas que se elabora al momento y se repone con frecuencia. Entre los dulces calientes dos especialidades, las tortitas con nata y las crêps sucette. Zumos recién exprimidos y un notable surtido de frutas. Buen café.


