Agricultura regenerativa, soluciones frente a fenómenos climáticos extremos, la necesidad de un plan de negocios y una estrategia definida, aplicación de la biotecnología para ser más resilientes, inteligencia artificial…
Son lagunas de las tendencias que surgieron durante la celebración a finales de noviembre pasado en Málaga de la primera edición de La Feria del Campo 4.0 – Expo AgriTech 2024, tendencias y tecnologías que los profesionales del sector consideran que marcarán la industria agroalimentaria en los próximos meses.
Tendencias y tecnologías que marcarán la industria agroalimentaria
Agricultura regenerativa como respuesta a la falta de salud y fertilidad del suelo. Según cifras compartidas en la feria, hasta un 70 % de los suelos europeos están deteriorados y un 53 % han perdido fertilidad. En este sentido, la agricultura regenerativa es una opción cada vez más integrada en el sector, con un 15 % de los agricultores en el mundo que ya aplican sus prácticas multiplicando la fertilidad, disminuyendo las plagas e incrementado el aprovechamiento de agua y la calidad.
Medidas contra la sequía. Los fenómenos climáticos extremos, con temporadas de sequía prolongadas y frecuentes, marcarán igualmente los años venideros. De ahí la importancia de la optimización del agua de la mano de tecnologías de riego de precisión y de uso hídrico eficiente, como gemelos digitales, IA, blockchain o la energía agrovoltaica.
Cambios radicales en la visón del negocio. El sector agrícola en Europa está virando de un concepto tradicional a priorizar la visión de negocio, transformando la figura del agricultor. Los fondos de inversión están apostando por las empresas dedicadas a los cultivos y cosechas con el fin de maximizar su rentabilidad. En esta línea, la fuerte presión regulatoria está propiciando que solamente las estructuras empresariales con una amplia base organizativa puedan afrontar los retos de la actividad agraria del momento. Así, en 2025 se verán nuevos actores en el sector, que requieren de un plan de negocios y una estrategia definida, elementos que anteriormente no eran habituales en la agricultura.
Biotecnología para ser más resilientes. El uso del ARN modificado para hacer plantas más resilientes al cambio climático seguirá expandiéndose. Se han estudiado variedades de arroz editadas genéticamente que se ajustan a la salinidad del suelo, que aumenta por el incremento del nivel del mar en zonas costaneras, como en el Delta del Ebro, o plantas de trigo a las que se les ha alterado la forma de sus raíces para que absorban más agua. En relación con la fruta, se están realizando cruces de forma artificial para que las plantas sea más resistentes, productivas y los resultados sean más sabrosos. Otra posibilidad que proporciona la biotecnología es su uso para producir microorganismos, cuya aportación al suelo consigue reducir el aporte de fertilizantes químicos.
Inteligencia artificial. Las capacidades de la IA generativa en la predicción de cosechas, en el asesoramiento integral del agricultor y en la toma de decisiones en las empresas de la industria, entre otras funciones, ya han sido ampliamente demostradas. A pesar de ello solo alrededor del 7 % de las explotaciones en España incorporan la IA para optimizar sus procesos.
La robotización del campo en España se encuentra en una etapa avanzada, aunque a un ritmo desigual. La automatización está alcanzando áreas concretas, como la recolección o clasificación del producto, y explotaciones de gran escala, que tienen la capacidad económica para invertir en ello. Estos factores explican que, en 2024, solo el 30 % de los agricultores incorporaran tecnologías avanzadas, a pesar de que el 90 % indicaron que deseaban hacerlo.
El uso de los datos para una agricultura más rentable. Los datos se han convertido en un elemento trascendental en el ámbito agrícola para maximizar la rentabilidad, optimizar los recursos y garantizar una excelencia en la producción. El principal desafío es su tratamiento, especialmente la falta de estandarización, la escasez de una información de calidad, la dificultad para acceder a datos abiertos de la administración y la incertidumbre por parte de profesionales sobre la incorporación y actualización de este tipo de soluciones.
El desafío de los jóvenes agricultores. La agricultura, a nivel europeo y nacional, se enfrenta al reto de la falta de relevo generacional. Entre las razones destacan el hecho de que es un sector percibido como volátil, además de que presenta diferentes dificultades como la poca disponibilidad de servicios públicos en el mundo rural, los conflictos derivados del acceso a la titularidad de la tierra, la complejidad de la burocracia y las altas inversiones iniciales.
El win-win de los créditos de carbono. La feria abordó la importancia de las certificaciones de carbono tras la puesta en marcha del primer marco voluntario a escala de la UE para la homologación de absorciones de CO₂ de alta calidad, que aplica a los suelos agrícolas. El congreso ha desvelado cómo se están consiguiendo estos créditos, cómo se traducen en ayudas y cómo se justifica que los terrenos se estén enriqueciendo con carbono. Según los expertos, hay unas prácticas aceptadas en el marco del concepto regenerativo como el laboreo mínimo, la reducción de la dependencia de elementos externos, las rotaciones y coberturas de suelos, la diversidad y la resiliencia, que contribuyen a sumar créditos.


