Un equipo de profesores de la Escuela de Pastelería del Gremio de Barcelona (EPGB) ha elaborado una escultura de chocolate con forma de oso grizzlyque (una de las subespecies del oso pardo) que pesa 32 kilos y mide 80 cm. de alto por 1 m de largo. Para su elaboración se han usado casi 40 […]
Un equipo de profesores de la Escuela de Pastelería del Gremio de Barcelona (EPGB) ha elaborado una escultura de chocolate con forma de oso grizzlyque (una de las subespecies del oso pardo) que pesa 32 kilos y mide 80 cm. de alto por 1 m de largo. Para su elaboración se han usado casi 40 kilos de cobertura de chocolate del 60% de cacao.
El llamado “Proyecto Grizzly” consiste en la creación de un oso de chocolate desde la idea inicial, pasando por la fabricación de moldes donde se realizaron las partes de la figura, hasta su acabado y aerografiado. La finalización de la escultura tuvo lugar durante el V Master de Chocolate, diseñado por la EPGB, que concluyó en febrero.
Lo primero, el molde
El proceso comenzó en una empresa de Huesca que fabrica figuras y estructuras de arquitectura efímera mediante sistemas de imagen tridimensional. A partir de una figurita de un oso de juguete se reprodujo una figura grande de aglomerado de madera DM que pesó 46 kilos. Esta figura, el llamado molde positivo, se dividió en 15 piezas: 3 correspondientes a la cabeza, 2 piezas por cada una de las 4 patas y 4 piezas correspondientes al cuerpo.
Las piezas se transportaron a una fábrica de moldes en la provincia de Barcelona donde se usaron para crear moldes negativos de PET alimentario muy precisos, con el objetivo de que al verter el chocolate, éste no se enganchara y se pudiera desmoldar sin provocar roturas.
Proceso de montaje
El chocolate se dejó cristalizar dentro de los moldes que reproducen las partes del cuerpo del oso y cuando estuvo solidificado, se desmoldó. Una vez sacadas las piezas de chocolate de los moldes, se prepararon con distintas técnicas y se soldaron con más chocolate, hasta formar la figura. El proceso de montaje, sin ninguna estructura interna que sostenga la figura, duró un día. Para dar mayor realismo a la figura, se usaron técnicas de aerografía para pintarla, una tarea a la que se dedicó más de tres horas.
Los alumnos del V Master de Chocolate de la EPGB repitieron el proceso de montaje en su clase de figura y modelado para elaborar otro oso de chocolate de las mismas características.

