El Cabildo de Tenerife y la Unión Profesional de Canarias (UPCAN) colaborarán en la conservación y valorización del medio rural, a través de un acuerdo de colaboración firmado entre ambas entidades para generar una alianza que permita difundir y potenciar las actividades y eventos que se realicen en la Casa del Vino La Baranda. La […]

El Cabildo de Tenerife y la Unión Profesional de Canarias (UPCAN) colaborarán en la conservación y valorización del medio rural, a través de un acuerdo de colaboración firmado entre ambas entidades para generar una alianza que permita difundir y potenciar las actividades y eventos que se realicen en la Casa del Vino La Baranda.

La Casa del Vino,  gestionada por la Fundación Tenerife Rural, tiene como objetivo la promoción de la actividad vitivinícola de la isla de Tenerife a través del Museo Insular de la Vid y el Vino, las áreas de degustaciones y el propio restaurante del complejo, ubicado en el municipio de El Sauzal.

La entidad organiza habitualmente diferentes actividades dirigidas al público en general como degustaciones de los vinos de las diferentes denominaciones de origen de la Isla, cursos de cata, charlas, conferencias y exposiciones, entre otras actividades, de modo que los visitantes del complejo reciban una información precisa sobre actividades vitivinícolas de la isla y de su importancia económica y cultural.

casa-vino2La Casa del Vino, prototipo de hacienda histórica rústica

La Casa del Vino La Baranda es un claro ejemplo de las haciendas históricas rústicas que, ubicadas en las Medianas del Norte de Tenerife, se han conservado en el tiempo. En su momento fueron construidas por sus propietarios –respetando tramos de aproximadamente dos kilómetros– como primera o segunda residencia de verano, con el objeto de centralizar la actividad agraria que abarcaba su territorio de mar a cumbre, con todo tipo de productos representativos de cada zona, costa, medianía y zona alta.

El estilo de la Casa responde a las características propias de la edificación canaria de la época; recoge por tanto, aspectos constructivos y de detalle de maestros artesanos de origen portugués, castellano y extremeño. Destaca el techo de la Ermita por su belleza y colorido y que se mantiene sin restauración.

La finca La Baranda, incluyendo la casona, fue adquirida por el Ayuntamiento de El Sauzal en 1989 y cedida gratuitamente al Cabildo Insular de Tenerife en 1992, con el objeto de que se instalase la Casa de la Vid y del Vino.

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