El Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, señaló ayer en Luxemburgo que la propuesta actual de la Comisión para la redistribución interna de las ayudas de la PAC “puede comprometer la viabilidad de las explotaciones y alterar los equilibrios territoriales”. Tras la reunión del Consejo Europeo de Ministros de Agricultura, Arias […]

El Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, señaló ayer en Luxemburgo que la propuesta actual de la Comisión para la redistribución interna de las ayudas de la PAC “puede comprometer la viabilidad de las explotaciones y alterar los equilibrios territoriales”.

Tras la reunión del Consejo Europeo de Ministros de Agricultura, Arias Cañete explicaba en rueda de prensa la gran diferencia que existe en el caso español entre la superficie que sirve de referencia para asignar la cifra de pagos directos y calcular la convergencia entre Estados miembros, y la que sería incorporable como posible perceptora del nuevo modelo de pago básico, que se sitúa en 38 millones de hectáreas, frente a los 21 millones que considera la Comisión.

«Se podría producir una reducción de las ayudas de un 45%»

Según precisaba el ministro, “si no hiciéramos nada para evitarlo, se podría producir una reducción media de las ayudas de casi un 45% para los perceptores actuales”. Por ello, ha añadido, España considera imprescindible la posibilidad de limitar las superficies admisibles en la primera asignación de derechos”.

Además, expresaba la necesidad de que los Estados miembros “gocen de amplio margen de maniobra a la hora de efectuar la distribución interna de las ayudas comunitarias, de modo que las explotaciones agrarias sigan percibiendo niveles de ayudas lo más próximo posible a los actuales, para lo cual deberá disponerse de gran flexibilidad para la definición de las distintas regiones y orientaciones productivas, y de los niveles de ayudas pertinentes”.

Preocupación compartida por otros Países Miembros

Arias Cañete explicó también que España “considera inadecuado fijar un objetivo de convergencia en 2019 que implique una tasa plana común por hectárea en todo el territorio español”. El ministro ha asegurado que estas preocupaciones son compartidas por Irlanda, Portugal, Finlandia, Luxemburgo, Bélgica e Italia.

España ha defendido que el porcentaje que pueda destinarse a ayudas asociadas pueda incrementarse si fuera necesario. Y además, añadía el ministro, “habría que incorporar entre los sectores elegibles para las mismas a otros sectores, además de los inicialmente previstos, entre ellos la aceituna de mesa, el algodón y el tabaco”.