Slow Food Zaragoza retoma la actividad gastronómica este mes de septiembre, con la desgustación de un producto muy valorado por todos y cuya calidad es cada vez más difícil de obtener: el magnífico tomate de la ribera del Ebro. La asociación celebra la vuelta del verano con una cata de este alimento, un acto que […]

Slow Food Zaragoza retoma la actividad gastronómica este mes de septiembre, con la desgustación de un producto muy valorado por todos y cuya calidad es cada vez más difícil de obtener: el magnífico tomate de la ribera del Ebro.

La asociación celebra la vuelta del verano con una cata de este alimento, un acto que ya se ha convertido en tradicional entre los socios y amantes de la ecogastronomía de esta zona geográfica y que tendrá lugar el próximo martes 13 de septiembre.

Los tomates de la ribera del Ebro destacan por su excelente sabor, con un maravilloso jugo rojo que colorea las ensalada, y con una su intensidad aromática que les diferencia claramente de los que habitualmente encontramos en los mercados urbanos.

Slow Food internacional

Slow Food es una asociación ecogastronómica sin ánimo de lucro, financiada por sus propios miembros y que fue fundada en 1989 para contrarrestar la creciente tendencia de la sociedad actual hacia la comida rápida y un modo de vida acelerado.

Entre sus objetivos se encuentra el de impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras elecciones alimentarias.

Con más de 100.000 miembros en todo el mundo, Slow Food fomenta una nueva lógica de producción alimentaria, desarrollando programas de educación alimentaria y actuando a favor de la biodiversidad.