Organizado por la Fundación Burgos 2016, con el asesoramiento de investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), entre el 10 de mayo y el 17 de julio tendrá lugar en esta ciudad castellana el I Ciclo Gastronómico de la Evolución Humana, una cita gastronómica que tratará sobre la evolución nuestra especie, […]

Organizado por la Fundación Burgos 2016, con el asesoramiento de investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), entre el 10 de mayo y el 17 de julio tendrá lugar en esta ciudad castellana el I Ciclo Gastronómico de la Evolución Humana, una cita gastronómica que tratará sobre la evolución nuestra especie, tomando como base la dieta de nuestros antepasados.

Un curioso e interesante recorrido por la evolución de la gastronomía de la especie humana, destacando los innumerables cambios que han experimentado nuestros hábitos alimentarios a causa de la introducción paulatina de nuevos productos y la pérdida de otros que en su momento fueron decisivos para nuestro desarrollo.

El evento se compondrá de cinco menús, todos ellos adaptados a diferentes épocas históricas, desde hace 500.000 años hasta nuestros días, elaborados a partir de los ingredientes disponibles en cada uno de los periodos tratados, algo que en muchos casos no será posible al haber desaparecido determinadas técnicas o productos, que deberán ser sustituidos por los más similares en la actualidad.

Problemas con ingredientes y técnicas

El primero de los inconvenientes, por orden histórico, se basa en la ausencia del fuego como método de cocción en las épocas más ancestrales, lo que ha obligado a buscar fórmulas alternativas en la preparación de los alimentos. Otro importante problema radica en la utilización de animales que entonces eran habituales en la dieta pero cuya disponibilidad en hoy en día no es posible.

Por otra parte, ha sido necesario prescindir de la utilización de productos básicos en nuestras dietas actuales como la cebolla y el aceite, aunque otros ingredientes, como azúcar, sal y vino han contado con el visto bueno de los expertos del CENIEH.

Ana Mateos, responsable del grupo de investigación de Paleofisiología y Sociobiología de Homínidos de este Centro Nacional, declaraba al respecto que la experiencia les ha resultado muy grata como asesores, ya que les ha permitido recordar determinados aspectos de la alimentación del ser humano a lo largo de los siglos y trabajar en la búsqueda de condimentos que se pudiesen utilizar en las épocas correspondientes y que sustituyesen a los que forman parte de las comidas actuales.

Menú prehistórico

El primero de los menús estará basado en la alimentación de hace 500.000 años, compuesto por una sopa de espárragos verdes con falsa bellota, carpaccio de bisonte aromatizado con eneldo, ensalada de berros con trucha, huevo de pato y setas, tartar de caballo y de postre, moras con miel.

El I Ciclo Gastronómico de la Evolución Humana finalizará con un menú llamado de R-Evolución, que no se centrará en cocina moderna propiamente dicha sino en nuevos sistemas como la comida enlatada, las hamburguesas o el pescado en palitos, en definitiva sobre las nuevas formas de comer lo mismos alimentos de siempre, pero de distinta manera.