Los alimentos llegan a nuestro hogar después de haber pasado por todos los eslabones de la cadena alimentaria. Desde la granja hasta la mesa, los alimentos pasan por distintos procesos, son transportados, almacenados y expuestos para su venta, así como trasladados por los consumidores hasta sus domicilios y conservados en él.     Pero algunos […]

Los alimentos llegan a nuestro hogar después de haber pasado por todos los eslabones de la cadena alimentaria. Desde la granja hasta la mesa, los alimentos pasan por distintos procesos, son transportados, almacenados y expuestos para su venta, así como trasladados por los consumidores hasta sus domicilios y conservados en él.

 

 

Pero algunos alimentos requieren condiciones especiales de exposición y venta. Por ello, la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI) recomienda una serie de normas para elegir lo mejor, en el mejor estado.

Leche

Es imprescindible adquirirla siempre higienizada, esto es, que haya sido sometida a un tratamiento térmico adecuado que asegure la eliminación de microorganismos que de forma natural se encuentran en ella. Existen distintas formas de higienizar la leche:

Pasteurizada, uperizada o esterilizada: La leche pasteurizada debe encontrarse en un lugar refrigerado, en cambio las uperizadas o esterilizadas pueden estar a temperatura ambiente, en lugares frescos. Antes de comprarla, siempre hay que comprobar la fecha de caducidad o de consumo preferente.

Leche concentrada y condensada: No necesita conservación en frío.

Leche en polvo: Debe estar almacenada y expuesta en lugares secos pero frescos, a temperatura ambiente.

Leche concentrada y condensada: No necesita conservación en frío.

cremasCremas y natas

Son productos que se contaminan fácilmente y en mal estado pueden causar graves problemas de salud. Deben estar precintadas y expuestas en un sitio refrigerado.

Yogur

Siempre debe encontrarse refrigerado. Antes de comprarlo hay que comprobar la fecha de caducidad y rechazar los envases mal cerrados, rotos o abombados.

Quesos

Deben exponerse en lugares protegidos y frescos. Los quesos frescos se contaminan con facilidad, por lo que su consumo debe ser de forma inmediata. Los que estén envasados debe comprobarse dicha fecha en el envase.

Frutas, verduras y hortalizas

Son productos que se deterioran fácilmente y pierden enseguida su calidad. Hay que comprobar que estén frescas, tengan buen color, estén limpias, que no estén dañadas por insectos o parásitos y que no presenten zonas blandas o magulladas. Hay que rechazar las verduras y hortalizas con restos de tierra. Las verduras que se presentan en bolsas, ya cortadas, hay que utilizarlas inmediatamente porque se deterioran antes que las enteras.

Huevos

Es un alimento que resulta peligroso si no se conserva correctamente. Deben conservarse en lugares frescos, aireados y nunca húmedos. Hay que observar que la cáscara esté intacta y limpia. Hay que vigilar la fecha de envasado, para que sean frescos. También se puede comprobar si son frescos si al abrirlos la yema y la clara son firmes y ocupan un espacio pequeño, mientras que los que no son frescos, la clara se presenta con menos densidad y la yema no queda en el centro de la clara.

carnesCarnes

Se contamina fácilmente, por lo que debe estar continuamente refrigerada y protegida. Debe estar colocada en cámaras frigoríficas o en bandejas en el interior de expositores frigoríficos, diferenciados por piezas y categorías. Hay que fijarse en su aspecto externo, consistencia y color. Las carnes de buena calidad tienen una superficie tersa, consistencia firme y elástica y están ligeramente húmedas. Cuando se observan oscurecimientos o manchas verdosas deben ser rechazadas.

Las carnes de aves contienen muchas bacterias de forma natural, todas deben llevar la placa metálica de control de sanidad y en su exposición deben estar claramente separadas de otro tipo de carnes o derivados.

Las carnes picadas se alteran con más facilidad, debido a que su superficie en contacto con el exterior es mayor, por lo que aumenta el riesgo de contaminación.

Embutidos

Si no están curados deben estar presentados protegidos en expositores frigoríficos. Los que están presentados en lonchas se resecan fácilmente y deben ser consumidos antes.

Pescados

El pescado debe estar expuesto en bandejas inoxidables refrigeradas o en bandejas con desagüe y con hielo limpio. Nunca debe someterse a riegos continuos de agua, porque esto aumenta el riesgo de contaminación. Para saber si el pescado es fresco, debe tener la piel tersa, firme y brillante, agallas rojas, cuerpo firme y bien formado, escamas brillantes adheridas a la piel y ojos brillantes y transparentes, nunca hundidos. El pescado fresco desprende un olor ligero y agradable, si presenta mal olor o huele a amoniaco, rechácelo.

mariscosMariscos y moluscos

Son productos que se alteran fácilmente. Los mariscos frescos tienen aspecto brillante, carne firme y olor característico no desagradable. Cuando se alteran producen olores fuertes y extraños. Los moluscos como ostras, almejas, mejillones y berberechos, tienen que ser sometidos a procesos de depuración antes de su venta, para evitar la presencia de sustancias tóxicas. Tienen que estar vivos por lo que las conchas deben estar enteras y cerradas.

Conservas

Son productos animales o vegetales que antes de su envasado han sido sometidos a un proceso térmico de esterilización. Debe comprobarse la fecha de envasado. Hay que rechazar las latas con señales de oxidación, abombamientos, fisuras o golpes, independientemente de su fecha de caducidad.

Productos envasados al vacío

Existe un gran número de alimentos que se envasan en bolsas de polietileno y se extrae todo su aire, evitando así cualquier crecimiento de microorganismos. Algunos requieren conservarse refrigerados y otros pueden colocarse en estanterías a temperatura ambiente.

Productos congelados

Estos productos han sido sometidos a temperaturas de -30ºC para lograr una congelación rápida. Deben ser transportados y almacenados a temperaturas no superiores a los -18ºC. Para que los productos lleguen al consumidor en perfectas condiciones es muy importante que no se rompa la cadena de frío en ningún momento, ya que esto daría lugar a alteraciones que pueden ser peligrosas. Un alimento que haya sido descongelado no debe volver a congelarse de nuevo.

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