El sector del lujo podría ser el motor que comenzara a sentar las bases para la recuperación del continente europeo, o al menos así parece indicarlo un reciente estudio realizado por ECCIA, la Alianza de industrias culturales y creativas de Europa.

La Alianza está compuesta por las cinco asociaciones europeas más importantes del sector del lujo —Círculo Fortuny (España), Comité Colbert (Francia), Fondazione Altagamma (Italia), Meisterkreis (Alemania) y Walpole British Luxury (Reino Unido— y, en conjunto, sus miembros representan aproximadamente a 400 de las principales marcas de lujo europeas y cubren 14 mercados de productos y servicios de alta gama.

Este segundo informe de la ECCIA, realizado en colaboración con Frontiers Economics, concluye que entre 2010 y 2013:

Los sectores europeos del lujo han seguido registrando una sólida evolución y han creado puestos de trabajos para personal cualificado a pesar de la delicada situación económica.

  • El valor de estos sectores ha crecido casi un 28%.
  • La industria ha creado alrededor de 200.000 puestos de trabajo en dicho periodo.
  • De ser un país, los sectores del lujo de la UE constituirían la séptima economía más importante de la Unión Europea.
  • Estas cifras no tienen en cuenta los considerables efectos indirectos en el desarrollo de la base de capacitación en Europa, en su capacidad de fabricación y en los sectores del turismo y los viajes.

El sector del lujo ha sido reconocido como modelo de renacimiento industrial en Europa. La comisaria europea Elżbieta Bieńkowska ha subrayado este aspecto en el lanzamiento.

El éxito de los sectores del lujo depende de:

  • La conservación de su aura de exclusividad.
  • Las aptitudes inherentes a las labores artesanales.
  • La propiedad intelectual.
  • Una distribución selectiva.
  • El acceso a los mercados internacionales.

El informe describe una serie de repercusiones sobre estos elementos clave. Por ejemplo:

  • Un incremento del 5% en las violaciones de la propiedad intelectual conllevaría una pérdida de producción de 25.000 millones de euros, 57.000 puestos de trabajo y una pérdida fiscal/de bienestar social de 8.000 millones de euros.
  • Un descenso del 20% en la producción debido a un menor control de la distribución conllevaría una pérdida de producción de 110.000 millones de euros, 252.000 puestos de trabajo y una pérdida fiscal/de bienestar social de 36.000 millones de euros.
  • Para garantizar el crecimiento y éxito continuados de estos sectores, la UE y sus Estados miembros deberán continuar manteniendo un sólido marco normativo en estos ámbitos de vital importancia.