Una tisana realizada a base de una infusión con la piel de la manzana, repleta de beneficios para la salud, gracias a la mezcla de sus vitaminas y micronutrientes, que ayudan a prevenir, de manera natural las dolencias invernales, según avalan muchos médicos.

En plena ola de frío llegan los incómodos trastornos físicos provocados por el enfriamiento, como los catarros y ligeros resfriados. Y, las propiedades beneficiosas de la manzana, con todos los aportes de las vitaminas E y C, y el betacaroteno (presentes en la composición de su corteza), pueden contribuir a fortalecer el estado de los pulmones y el sistema inmunitario.

Una forma estupenda, saludable y fácil, de integrar todos sus efectos positivos en nuestro organismo es bebiendo a diario y, sobre todo, cuando se presenten los síntomas de malestar, una tisana caliente realizada con la piel de esta fruta, según recomiendan desde Ärzte, sociedad austríaca formada por médicos, especialistas y terapeutas del sector sanitario.

En esta línea, Manzanas Marlene ofrece una receta que puede ser muy útil y agradable mientras dura el frío y también en los periodos de cambio estacional. Gracias a sus propiedades, esta infusión brinda un efecto refrescante y balsámico, ayudando a aliviar la tos y la sequedad de las mucosas de las vías respiratorias. Otro de sus beneficios es que también actúa eficazmente contra el insomnio, el nerviosismo y la fatiga mental. En definitiva, un sanalotodo natural que es, al mismo tiempo, un dulce placer en las noches de invierno.

Ingredientes

  • Dos manzanas Marlene
  • Zumo de limón
  • Un litro de agua hirviendo
  • Miel

Elaboración de la tisana

Lavar bien las manzanas y secarlas. Mondarlas, cortando las pieles muy finas y, posteriormente, rociarlas ligeramente con zumo de limón, solo un poco, para que no se oscurezcan con la oxidación natural.

Colocar las cortezas en las parrillas de un deshidratador desecador. Si se prefiere utilizar el horno, fijar una temperatura de 80°C aproximadamente, y deshidratar la piel de manzana durante tres horas, por lo menos. A continuación, una vez que estén secas, sacarlas del horno y dejar que se enfríen al aire, sin tapar.

Preparación de la tisana. Calentar un litro de agua hasta que hierva; echar un puñadito de las mondas de manzana en el líquido, cuando esté en plena ebullición. Dejar la mezcla al fuego durante unos minutos para que el agua caliente actúe durante los principios activos de la piel. Después, retirarlo del fuego, y dejar reposar de cinco a diez minutos. Endulzar con miel según el gusto.

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Contra el frío, una tisana de manzana
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Una tisana realizada a base de una infusión con la piel de la manzana, repleta de beneficios para la salud, gracias a la mezcla de sus vitaminas y micronutrientes.
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