Según una nota de prensa emitida por Comunidad Cepesca (Confederación Española de Pesca), “la industria pesquera, acuícola, conservera y transformadora de productos del Mar española, así como las federaciones del Mar de los sindicatos UGT y CCOO, se han unido para denunciar, en un escrito remitido a las principales autoridades del país, una campaña internacional […]

Según una nota de prensa emitida por Comunidad Cepesca (Confederación Española de Pesca), “la industria pesquera, acuícola, conservera y transformadora de productos del Mar española, así como las federaciones del Mar de los sindicatos UGT y CCOO, se han unido para denunciar, en un escrito remitido a las principales autoridades del país, una campaña internacional de desprestigio contra España y su industria pesquera de cara a las negociaciones sobre la reforma de la Política Pesquera Común (PPC).”

En un escrito remitido al presidente del Gobierno, así como a los presidentes de las Comunidades Autónomas y candidatos de todos los grupos políticos que concurren a las elecciones generales, las asociaciones firmantes resaltan “que en la campaña participan varios grupos ecologistas con una actitud cada vez más radical como Greenpeace u Oceana y el grupo de presión “Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación” (ICIJ).”

Según los denunciantes, “estas entidades han publicado en los últimos días varios informes malintencionados en contra de España, utilizando información claramente manipulada, con el fin de confundir a los ciudadanos y crear una corriente de opinión en contra de los españoles en la UE y en los foros internacionales.”

“Todas estas entidades –continúa la nota de prensa- tienen algo en común: la multimillonaria financiación que reciben de tres Fundaciones extranjeras. En efecto, tanto la “Oak Foundation” (Suiza), como la “The Waterloo Foundation” (Gales – RU) y la “Adessium Foundation” (Los Países Bajos) destinan, según sus memorias, una cantidad superior a 11 millones de euros para la realización de estas campañas.”

Para finalizar, los denunciantes aseguran que “la industria pretende desenmascarar a estas organizaciones con datos contrastados que evidencian las falsedades que están vertiendo contra el sector español para influir en la política pesquera común, dañando su imagen internacional y poniendo en peligro la riqueza y el empleo que genera el sector.”