Corría el año 1900 en Francia, por entonces un país con un parque automovilístico que no llegaba a los 2.500 conductores, cuando André Michelin –hermano de Édouard Michelin, ambos inventores de los neumáticos desmontables– creó la Guía Michelín, una publicación de tipo publicitario que contenía información útil sobre neumáticos, médicos, planos de ciudades y otras […]

Corría el año 1900 en Francia, por entonces un país con un parque automovilístico que no llegaba a los 2.500 conductores, cuando André Michelin –hermano de Édouard Michelin, ambos inventores de los neumáticos desmontables– creó la Guía Michelín, una publicación de tipo publicitario que contenía información útil sobre neumáticos, médicos, planos de ciudades y otras curiosidades y que se ofrecía gratis con la compra de los neumáticos de esa marca.

A partir de 1920 se incorporan una serie de restaurantes recomendados, con información relativa a la calidad de su oferta gastronómica, instalaciones, atención al cliente, etc. Se crea también la figura del inspector anónimo que juzga los establecimientos y la guía ya no se regala, sino que comienza a venderse como un producto independiente.

En 1926 aparece por primera vez el símbolo de la estrella para designar los mejores restaurantes, y en 1931 la clasificación se realiza ya a base de otorgar de una a tres estrellas, según la calidad del local.
 
Después de más de un siglo de existencia, la Guía Michelín ha llegado a editar 700 diferentes modelos de guías correspondientes a 27 países, actualmente un tesoro histórico para los aficionados, que los coleccionistas persiguen por medio planeta.

Pero la mayor y más completa colección mundial de estas míticas guías gastronómicas la tenemos en nuestro propio país, propiedad de dos hermanos de la localidad coruñesa de Carballo, Juan y Antonio Cancela, quienes han logrado reunir 697 de los 700 modelos existentes, a falta únicamente de tres ejemplares correspondientes a alguna de las ediciones realizadas para Argelia, Marruecos y Portugal.

Más completa que la propia colección de Michelín

Una colección de la que no dispone ni siquiera la propia empresa editora, Michelín, en su famoso “santuario de la guía roja” situado en la localidad francesa de Clermont-Ferrand, origen del grupo Michelín cuando en 1832 Arístides Barbier y Eduardo Daubré fundan en ella una fábrica de pelotas de caucho y maquinaria agrícola que posteriormente pasan a fabricar zapatas de freno para bicicletas y finalmente neumáticos.
 
Entre los ejemplares reunidos por los hermanos Cancela –propietarios de un concesionario de automóviles en Carballo– existen algunos muy singulares, como la primera edición de la guía francesa de 1900, la de 1939 de Francia reeditada en 1994 en Estados Unidos especialmente dirigida a las tropas que desembarcaron en Normandía o la primera guía de la edición española, de 1910.