La gastronomía es uno de los elementos culturales más representativos de cada región del mundo, ya que través de los diferentes ingredientes disponibles, costumbres ancestrales y técnicas de cocina, cada cultura expresa su historia, su geografía y su identidad.
De los sabrosos platos de Oriente Medio y el Sudeste Asiático a la sutileza de la cocina japonesa, pasando por los tradicionales guisos europeos, la variedad africana y la creatividad de la cocina latinoamericana, el mapa gastronómico global es tan diverso como fascinante. Como, por ejemplo, la cocina de Francia.
Los platos más característicos de Francia
Una gastronomía francesa reconocida en todo el mundo por sus técnicas culinarias refinadas de alta cocina, su refinamiento, variedad técnica y profunda tradición, y por la calidad de productos como los vinos y quesos, de la que algunos de sus platos más característicos, en opinión de diferentes operadores turísticos, expertos del sector, medios especializados o viajeros, son:
Coq au Vin: uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía francesa, que se prepara con pollo estofado cocinado a fuego lento en vino tinto, verduras, setas y panceta, que reúne los sabores tradicionales de la Francia más rural.
Boeuf Bourguignon: estofado tradicional de ternera cocinado en vino tinto de Borgoña, aromatizado con ajo, cebollas, zanahorias y un ramillete de hierbas aromáticas.
Ratatouille: un estofado de verduras y hortalizas típicas de la región de Provenza, en el sur del país, normalmente berenjena, calabacín, pimiento, cebolla y tomate salteados en aceite de oliva.
Quiche Lorraine: tarta salada con una base de masa quebrada rellena de una mezcla de leche, crema agria, huevos batidos y dados de panceta ahumada.
Soupe à l’oignon: sopa de cebolla caramelizada cocida en caldo de carne, servida con una rebanada de pan tostado y abundante queso gratinado por encima.
Cassoulet: guiso contundente del sur de Francia que combina alubias blancas con diferentes carnes, como pato en confit, tocino y salchichas de Toulouse o butifarra fresca.
Escargots de Bourgogne: caracoles la especie Helix pomatia (caracoles de Borgoña) cocinados al horno y servidos dentro de su concha con un aromático relleno de mantequilla de ajo, perejil y chalotas.
Foie Gras: hígado hipertrofiado de pato o ganso, servido generalmente como paté o ligeramente marcado a la plancha, acompañado de pan tostado.
Croissant: famoso bollo de hojaldre francés, de origen vienés, horneado con mucha mantequilla, crujiente por fuera y tierno por dentro y forma de medialuna.
Crêpes: finas tortitas hechas a base de harina de trigo, de forma redondeada, que se pueden rellenar tanto de ingredientes dulces (chocolate, frutas…) como salados (queso, jamón…), que se toman indistintamente como merienda, postre o plato principal.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
La gastronomía francesa es un pilar cultural global que destaca por su refinamiento, técnicas de alta cocina y productos tradicionales como quesos y vinos. Algunos de sus platos más emblemáticos son: el Coq au Vin (pollo al vino tinto), el Boeuf Bourguignon (estofado de ternera), la Ratatouille (verduras provenzales salteadas), la Quiche Lorraine (tarta salada con panceta), la Soupe à l’oignon (sopa de cebolla gratinada) o el Cassoulet (guiso contundente de alubias blancas y carnes).



