¿La fruta tomada después de comer engorda, pero antes no? ¿Los productos integrales adelgazan? ¿Comer zanahorias ayuda a ponerse moreno? ¿Beber mucha agua engorda? ¿Saltarse el desayuno adelgaza?…

Según se va acercando el verano, comenzamos a preocuparnos por todo tipo de trucos o soluciones que —aparentemente— puedan ayudar a poner nuestro cuerpo a tono. Pero, en realidad, muchas de ellas son mitos que, además de resultar ineficaces, nos llevan a optar por hábitos poco saludables o nos hacen tomar decisiones erróneas sobre cómo perder esos kilos de más.

Por ello, y para ayudar a hacer frente al verano de forma saludable, expertos de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) han querido comparten la realidad de algunas de estas falsas leyendas sobre alimentación y buen tiempo.

Mitos verdaderos

Comer zanahorias ayuda a ponerse moreno. La zanahoria es el alimento que más beta-caroteno concentra, lo que ayuda a acelerar el bronceado y proteger la piel de las quemaduras solares, siempre bajo una correcta protección con crema solar.

Es importante ingerir grasa para estar sano. Sí, es la principal fuente de energía de nuestra dieta y ayuda a transportar las vitaminas liposolubles y a sintetizar hormonas. Se recomienda un consumo moderado de grasas saturadas y aumentar el de las poliinsaturadas y monoinsaturadas.

Dormir menos puede favorecer el aumento de sobrepeso u obesidad. La falta de sueño influye sobre dos hormonas que son esenciales en relación al apetito. Las personas que duermen menos de cinco horas, comparado con las que duermen ocho, presentan un aumento del apetito y son más propensos a tener sobrepeso u obesidad.

Mitos falsos

Beber mucha agua engorda. El agua no tiene calorías, por lo tanto, no engorda.

Se debe beber únicamente cuando se tiene sed. La sed aparece cuando se ha perdido del 1 al 2% del peso corporal en líquido, por lo que ya se está deshidratado. Es fundamental estar bien hidratado, por lo que lo recomendable es beber antes de la aparición de la sed.

Los productos integrales adelgazan. Estos alimentos tienen prácticamente las mismas calorías que los productos no integrales, pero al tener más minerales y fibra, aumenta la saciedad y evita comer más.

La fruta después de comer engorda, pero antes no. La fruta aporta las mismas calorías independientemente del momento en que se ingiera.

Saltarse el desayuno adelgaza. La persona que no desayuna tiende a incrementar de peso, ya que tiene mucha más hambre en las siguientes horas del día y elige peor los alimentos.

Las dietas hiperproteicas adelgazan. Se consigue perder peso de forma muy rápida y sin realizar mucho esfuerzo, pero se recupera rápidamente al dejar la dieta, incluso se ganan más kilos.

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Mitos alimentarios que llegan con el buen tiempo
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Según se va acercando el verano, comenzamos a preocuparnos por todo tipo de trucos o soluciones que —aparentemente— puedan ayudar a poner nuestro cuerpo a tono.
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