Cada día vemos, compramos y consumimos un buen número de productos, o probamos platos que forman parte ya de nuestro entorno personal, que nos resultan naturalmente familiares y cercanos. Sin embargo, no siempre conocemos su verdadero origen, que en ocasiones se remonta a épocas muy lejanas.

Como, por ejemplo, el del taco mexicano, una tortilla pequeña, generalmente de maíz, doblada una vez en forma de U con rellenos sencillos como carne, cebolla, cilantro y salsa, para que se pueda comer con una sola mano.

El origen del taco mexicano

Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de México, el origen del taco se remonta a las culturas prehispánicas, los aztecas y los mayas, a raíz de inventar el proceso de nixtamalización, la cocción de los granos de maíz en una solución de agua con cal apagada que transforma el grano duro en una masa suave y flexible, lo que dio lugar a la tlaxcalli, el nombre náhuatl de la tortilla.

Según esta misma fuente del gobierno mexicano, la asignación del origen a esta época se basa en dos referencias consensuadas ampliamente por los historiadores: por un lado, se menciona que Moctezuma utilizaba tortillas para sostener su comida, formando algo parecido al taco, y por otra parte, determinados registros aseguran que cuando los hombres iban a trabajar, las mujeres les enviaban la comida envuelta en tortillas.

Tiempo después, según el libro Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, del cronista Bernal Díaz del Castillo, durante esta época se celebró la primera taquiza —banquete de tacos— de la historia, organizada por el conquistador Hernán Cortés en Coyoacán, en el que se sirvió carne de cerdo asada sobre las tortillas tradicionales de la zona.

En cuanto al origen de la palabra ‘taco’ asignada a esta elaboración culinaria, existen varias teorías: una de ellas, propiamente lingüística, sostiene que viene del náhuatl tlahco, que significa mitad o en el medio. Y otra teoría, en este caso histórica, defiende que durante el siglo XIX, los mineros las minas de plata de Pachuca (Hidalgo) usaban cargas de pólvora envueltas en papel con forma cilíndrica a las que llamaban ‘tacos’. Al almuerzo que llevaban al trabajo —una tortilla enrollada con un guiso dentro— empezaron a llamarlo igual por su parecido físico.

Con el tiempo, los tacos han ido evolucionando y actualmente son uno de los íconos más representativos de la gastronomía mexicana. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de este país, paulatinamente fueron surgiendo algunos de los tacos más famosos, los primeros los ‘acordazados’ en 1908, originarios de Cuautla, Morelos, posteriormente en 1950 aparecen los ‘tacos de canasta’ en San Vicente Xiloxochitla, Tlaxcala, y en 1966 surge el llamado rey de los tacos, el ‘taco al pastor’, cuando el restaurante El Tizoncito puso a la venta la versión mexicana del shawarma árabe, un plato hecho con carne de cordero envuelta en pan pita.

 

INFORMACIÓN DE SÍNTESIS

El origen del taco mexicano se remonta a las culturas azteca y maya, quienes inventaron la nixtamalización para crear la tlaxcalli (tortilla de maíz). Históricamente, Moctezuma utilizaba las tortillas para sostener su comida y las mujeres las usaban para envolver el almuerzo de los trabajadores. Posteriormente, el conquistador Hernán Cortés organizó la primera ‘taquiza’ documentada con carne de cerdo. Respecto a la palabra ‘taco’, se teoriza que proviene del náhuatl tlahco (mitad) o de los envoltorios cilíndricos de pólvora usados por los mineros de Pachuca en el siglo XIX. Hoy es un icono gastronómico global.

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El origen de un plato: el taco mexicano
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El origen de un plato: el taco mexicano
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Cada día vemos, compramos y consumimos un buen número de productos, o probamos platos que forman parte ya de nuestro entorno personal. Sin embargo, no siempre conocemos su verdadero origen.
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