Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cada año se desperdician cerca de 1400 millones de kilos de alimentos en España de los cuales más del 75 % corresponde a alimentos sin utilizar, que o bien se han estropeado en el proceso de distribución o se han tirado a la basura.
Con el objetivo de reducir este problema, el Gobierno ha impulsado la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario que promueve actuaciones para evitar el desperdicio de alimentos en toda la cadena alimentaria. La ley entrará en vigor a principios de 2023.
En el ámbito doméstico no es sencillo cuantificar el despilfarro, sin embargo es posible estimar de forma indirecta el riesgo de despilfarro del hogar a través de los hábitos de compra, manipulación y consumo que pueden predisponer al desperdicio. Consciente de la importancia de esta problemática, el Instituto Silestone ha realizado un estudio basado en una encuesta que arroja un Índice de Riesgo de Despilfarro Alimentario (IRDA) clasificado en nivel bajo, medio o alto en los hogares.
El estudio, además, recomienda una serie de cambios en los hábitos para reducir el desperdicio de alimentos como, por ejemplo, los de compra —lugar de la compra, planificación de los menús, elaboración de una lista, evitar romper la cadena del frío…— los hábitos de conservación —ordenar por fechas los alimentos, revisar los conservados en la nevera y conocer la diferencia entre fechas de caducidad y consumo preferente—, y los de consumo, gestionando adecuadamente las sobras de los platos en lugar de tirarlas a la basura y preparando más a menudo platos de aprovechamiento como, por ejemplo, esta Pizza con patatas cocidas sobrantes, queso y nueces, elaborada en base a una receta ofrecida por Bene Bono, startup francesa que trabaja con agricultores y productores de alimentos para salvar productos ecológicos buenos, frutas o verduras deformes y otros alimentos salvados del desperdicio, ofreciéndolos a los consumidores a un precio muy inferior al de mercado.
Pizza con patatas cocidas sobrantes, queso y nueces
INGREDIENTES
- Una base de masa de pizza
- Patatas cocidas que nos hayan sobrado de alguna preparación anterior
- Nata fresca espesa
- Queso
- Nueces
- Miel
- Rúcula
ELABORACIÓN
Pelamos las patatas cocidas, las cortamos en rodajas y luego por la mitad cada rodaja.
Sobre la base de masa de pizza extendemos a crema fresca, luego las medis rodajas de patatas cocidas y el queso.
Horneamos según el tiempo indicado para la masa de pizza, vigilando que no se queme.
Una vez horneada, agregamos por encima las nueces troceadas, unas hojas de rúcula y una generosa cantidad de miel, y lista para servir.





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