La gastronomía de la región que abarca la Ruta del Vino Ribera del Duero, en el corazón de Castilla y León, se basa en los guisos y asados, en los vinos de gran calidad y los dulces, con el cordero lechal y los productos derivados del cerdo como platos estrella.

El lechazo, nombre que recibe el cordero aún sin destetar, se ha convertido en uno de los buques insignia de la gastronomía de la zona, formando parte de la Indicación Geográfica Protegida “Lechazo de Castilla y León”, que engloba casi 500 explotaciones de la zona. De ahí que en la mayoría de restaurantes de la Ribera del Duero se pueda degustar acompañado de la característica torta de aceite o de diversos panes locales.

Por otro lado, la matanza del cerdo es una tradición ancestral que aun hoy se celebra en algunos pueblos, de modo que en toda la zona es posible probar una amplia variedad de embutidos como la morcilla, el chorizo, los torreznos, el salchichón o el jamón, entre otras.

La región cuenta también con una rica oferta de otra serie de productos, como las setas en temporada, carnes de caza, pollo de corral, chuletillas asadas con sarmientos de las viñas, endibias de Peñafiel, quesos de la Región del Duero o del Valle del Esgueva, empiñonados, natillas, rosquillas, yemas, arroz con leche, y un largo etcétera que le harán la boca agua a más de uno.

Rdelduero2Aranda del Duero, tapas y lechazo

Las principales poblaciones que conforman la Ruta tienen especialidades gastronómicas particulares, con la seguridad de que siempre pueden ser maridadas con la gran variedad de vinos elaborados por las 49 bodegas que conforman la Ruta.

Aranda del Duero, cuya base gastronómica es el cordero asado, celebra cada año sus “Jornadas del Lechazo”, unas fechas en las que los restaurantes elaboran menús con este producto como plato estrella. Pero el tapeo forma parte también de la tradición y anualmente, en abril, se celebra el Concurso de Tapas, Pinchos y Banderillas, con más de 75.000 tapas consumidas en diez días y un centro histórico que se llena de visitantes.

Otra interesante especialidad es la morcilla de La Ribera, una variedad local de la conocida morcilla de Burgos, pero en esta ocasión especiada con comino, pimienta negra y una pizca de canela.

RdelDuero3San Esteban de Gormaz, tradiciones ancestrales

En esta localidad de la provincia de Soria los productos derivados del cerdo siempre han contado con un lugar especial en su cocina y en varios de los municipios de la Ruta del Vino Ribera del Duero se celebran durante el invierno las jornadas de la matanza, una ancestral tradición que da el sabor a la cocina soriana.

Otras recetas típicas aparte de las elaboradas con los productos derivados del cerdo son las migas de pastor o la sopa de setas de cardo con trufas negras. Se trata de una zona muy rica en hongos y setas, de ahí que una vez al año se organicen las Jornadas del Buscasetas, en las que durante unos días la gastronomía centrada en la micología es la protagonista.

RdelDuero4Peñafiel, carnes y queso

Siguiendo la tónica de la región, en Peñafiel se comen especialmente el lechazo asado y los productos derivados del cerdo, aunque también presume de otros platos tan característicos como la sopa de ajo o las lentejas, ya sean verdinas o pardinas.

El queso puro de oveja es otro de los sabores que definen a esta localidad de la provincia de Valladolid. Es ideal tanto como aperitivo como reservado para los postres y se trata de uno de los mejores alimentos para maridar con cualquiera de los vinos elaborados en la Ruta.

 

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Ribera del Duero: buena tierra, buena cocina y buenos vinos
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La gastronomía de la región que abarca la Ruta del Vino Ribera del Duero se basa en los guisos y asados, en los vinos de gran calidad y los dulces, con el cordero lechal y los productos derivados del cerdo como platos estrella.
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