La zona baja del frigorífico es la más fría, mientras que la zona alta y la puerta son las menos frías. La temperatura óptima de la nevera es de 7 ºC, y la del congelador no debe ser inferior de los -18 º C. Si guardamos la comida o bebida caliente en el frigorífico hará que éste necesite más energía para enfriarlos…

El frigorífico es uno de los electrodomésticos más útiles que tenemos en nuestras casas; de hecho, es probablemente el único que está en funcionamiento durante los trescientos sesenta y cinco días del año, año tras año.

Pero, para sacarle el mayor partido posible, es imprescindible que los alimentos se mantengan a la temperatura adecuada para que estén bien conservados y mantengan todas sus propiedades. Por ello, Teka ha querido ofrecer una serie de consejos prácticos para prevenir la formación y el desarrollo de bacterias indeseables y además, gracias a una correcta distribución, optimizar el espacio y el rendimiento del frigorífico.

Cómo usar el frigorífico

Colocar detrás los alimentos que se han adquirido más recientemente y delante los alimentos más antiguos, para así evitar el consumo de alimentos caducados.

Es muy importante elegir el mejor sitio para colocar el frigorífico en la cocina. Hay que evitar que se encuentre cerca de fuentes de calor, ya que esto le obliga a trabajar innecesariamente y consumir mayor energía.

Lavar de inmediato posibles derrames de líquidos para reducir el crecimiento de bacterias y prevenir la contaminación cruzada.

Conservar los alimentos bien tapados, ya sea en recipientes o con bolsas precintadas, sin sobrecargar en exceso la nevera para evitar que se limite la libre circulación del frío en su interior.

Limpiar de vez en cuando paredes, estantes y cajones con una esponja limpia y agua tibia y jabón.

Dejar enfriar los alimentos antes de introducirlos en el frigorífico. Guardar la comida o bebida caliente en el frigorífico hará que éste necesite más energía para enfriarlos. Por eso, hay que esperar a que los alimentos se enfríen a temperatura ambiente, antes de colocarlos dentro del frigorífico.

Fijar la temperatura del electrodoméstico en un valor que no sea demasiado bajo, ni demasiado alto. La temperatura óptima de un frigorífico es de 7 ºC, mientras que la de un congelador no debe estar por debajo de los menos 18 º C.

Utilizar siempre los cajones inferiores para conservar las frutas y verduras, que deben quitarse de la bolsa para evitar que se humedezcan y, por tanto, se deterioren más rápido. Por otro lado, colocar en la zona media los alimentos que requieran menos frío y los que tengan en la etiqueta el mensaje “Una vez abierto, consérvese en frío”.

La zona baja de la nevera es la más fría, por lo que hay que reservarla para los alimentos que necesitan temperaturas más bajas de refrigeración, como el pescado y la carne.

La zona alta y la puerta son las menos frías de la nevera. Aquí se pueden almacenar alimentos que requieran menos refrigeración, como huevos, bebidas, mantequilla, mermelada o alimentos envasados.

Si notamos que hay algún olor desagradable en la nevera, existen algunos trucos caseros para eliminarlo como poner un recipiente con el zumo de un limón dentro del frigorífico, colocar un vaso con café molido o posos de café o introducir un recipiente con bicarbonato en el frigorífico.

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Cómo sacar el máximo partido al frigorífico
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El frigorífico es uno de los electrodomésticos más útiles que tenemos en nuestras casas, de hecho, está en funcionamiento durante los 365 días del año.
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