Como todo el país, el archipiélago balear también se prepara para celebrar la fiesta de Todos los Santos el 1 de noviembre siguiendo la tradición popular y endulzando la celebración con todo tipo de dulces delicias para toda la familia: los panellets, los bunyols (buñuelos) o los rosaris ensucrats (rosarios dulces), unos grandes collares hechos de golosinas que los padrinos regalan a sus ahijados.

Para Todos los Santos, las pastelerías mallorquinas se llenan del aroma y el color de los típicos rosarios de caramelos, llamados rosaris ensucrats. Y es que, además de honrar a los difuntos con las habituales ofrendas florales, la tradición dedica un capítulo especial a los más pequeños de la casa, que ese día son obsequiados por sus padrinos o madrinas con unos grandes collares elaborados con golosinas, caramelos de distintos colores, bombones y que van personalizados con una figurita de papel. De todos los tamaños en función de las edades, los rosaris ensucrats alegran los escaparates de las pastelerías baleares, que los cuelgan de sus paredes y ventanas para atraer la atención de los más pequeños. Antiguamente las Ave María se hacían con los panellets y los Padre Nuestro con frutas confitadas o azucaradas.

En Mallorca, los rosarios y panellets de Todos los Santos tienen origen de una costumbre medieval. Se llamaban panetets de la mort, o panecillos de la muerte, y el día de Todos los Santos se depositaban en las tumbas y en las iglesias, junto con una luminaria encendida. Más tarde esos panes se ofrecían como limosna. Parece que en el pasado, cada pieza del rosario era un panellet de mort o panecillo dulce, elaborado con harina y frutos típicos de la época como castañas, almendras, piñones, calabaza, etc.

Otros dulces en la Fiesta de Todos los Santos

Durante estas fechas también es típico comer panellets, unos dulces típicos de Baleares —así como también de Cataluña y Valencia— que, según la tradición se comen la víspera de Todos los Santos, cuando se celebra ‘la Castañada’. Estos dulces se elaboran a partir de masa de mazapán y se cubren de distintos ingredientes, que dan lugar a las diferentes variedades de panellets. Los más apreciados son los de piñones, pero también se cubren con almendras picadas, coco, chocolate, membrillo etc.

Otra de las tradiciones que ha perdurado desde entonces en Menorca es la de comer Bunyols de Tots Sants la víspera de la fiesta. Los buñuelos, por norma general, se suelen servir con miel o azúcar y también con arrope, y pueden encontrarse tanto en las pastelerías como en los puestos que se instalan para estas fechas otoñales en las plazas y calles más céntricas de las localidades menorquinas.

En Ibiza y Formentera, como en gran parte de lugares del mundo, la gastronomía también ha ido cogida de la mano con la celebración de festividades religiosas. Antiguamente, en Ibiza la noche de Todos los Santos se reunía toda la familia para hacer sa trencada, que consistía en una cena a base de frutos secos, fruta del tiempo y los típicos panellets y bunyols bañados en vino dulce.

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Tradiciones baleares para endulzar la Fiesta de Todos los Santos
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El archipiélago balear se prepara para celebrar la fiesta de Todos los Santos siguiendo la tradición popular y endulzando la celebración con todo tipo de dulces delicias para toda la familia.
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