La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha condenado el ataque efectuado por viticultores radicales franceses a vino español. La organización agraria pide a las autoridades francesas que hagan cumplir “de una vez” la libertad de circulación de productos. Asimismo, instan al Ministerio a que haga valer el derecho comunitario ante Francia y las instituciones comunitarias para garantizar la libre circulación de las mercancías agrícolas.

“Es inadmisible que se tire por la borda el trabajo de miles de personas, especialmente cuando para ello recurren a la violencia”, expresan desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) en un reciente comunicado, mostrando su indignación ante el reciente ataque al vino español en Francia, que ha tenido como resultado el derrame de más de 50.000 litros de vino por parte del grupo radical francés CRAV (Comité Régional d’Action Viticole) en las instalaciones de la empresa francesa Biron en Sète.

El CRAV —que ya ha reivindicado la autoría del acto— ha declarado que protestan por el “exceso de importación de vinos españoles y su bajo precio”. Desde UPA, sin embargo, recuerdan, “con los datos en la mano”, que Francia es el principal proveedor de España de productos agrarios y que, por lo tanto, España importa más productos franceses de los que exporta al país galo: “De Francia provienen un 20,6% del total de las importaciones, mientras que allí exportamos un 19,28%”, explican en la organización. “Y los datos siguen siendo beneficiosos para Francia, si sólo nos fijamos en el vino: el volumen de importaciones de vino embotellado francés es de 75 millones, y sólo es de 24 millones el volumen exportado. Además, Francia ni siquiera entra en el pódium de los países a los que destinamos más vino: en primer lugar, está Alemania, en segundo Estados Unidos y en tercero Inglaterra”.

“Libre circulación… para todo y para todos”

Por otra parte, UPA no olvida que, del total importado del exterior procede de Francia el 51,8% de la leche, el 64% de la patata, el 23% de la manzana, el 57% de las grasas y aceites, el 37% del azúcar, el 60% de las semillas de girasol, el 33% del trigo, el 24% del maíz y el 56% de la cebada. “Si les interesa la libre circulación para unos productos tienen que aceptarla para todo”, por eso piden a las autoridades francesas que persigan a los autores de esta clase de actos: “Estamos hartos de silencio y pasividad”. Igualmente, la organización agraria demanda protección por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España: “que hagan valer el derecho comunitario ante Francia y la UE: es la responsabilidad que contrajeron con el campo español”.

En último lugar, UPA recuerda en su comunicado que desde la organización no apoyan esta clase de actuaciones como medida de lucha. “El trabajo en defensa de los agricultores no debe incluir hachas”, dicen en referencia a las armas portadas por los perpetradores de este ataque.

Una larga historia de ataques

La lista de ataques franceses a numerosos productos españoles —no sólo vino— es larga. Sólo en cuanto a vino, este es el segundo ataque en lo que llevamos de año. Por su parte, la historia del CRAV tampoco es corta. Se trata de un grupo formado durante el siglo pasado por viticultores radicales del sur de Francia. Su historia es larga y su lista de atentados también, pero fue en los años 2008 y 2009 cuando se mantuvo más activo.

Antes de este último ataque, estos llamados terroristas vinícolas habían colocado una bomba en una sede del partido socialista en la que también dejó inscripciones sobre el entonces ministro de Agricultura Stéphane Le Foll, precisamente la misma persona que ejerce ese cargo hoy en día y al que UPA pide que proteja el compromiso galo con el mercado único.

Resumen
Título
Tras el ataque al vino español en Francia, el sector pide el fin del ‘terrorismo agrícola’
Descripción
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha condenado el ataque efectuado por viticultores radicales franceses a vino español.
Autor