Como parte de los esfuerzos que se están llevando a cabo por abordar el problema de la obesidad infantil, la ciudad de Londres ha decidido prohibir que los alimentos y bebidas con alto contenido de grasa, azúcar o sal (HFSS) —entre ellos el aceite de oliva— aparezcan en los anuncios de su sistema público de transportes.

Según la publicación especializada The Olive Oil Times, la nueva normativa y la consiguiente prohibición de los anuncios que entró en vigor el pasado 25 de febrero es una de las medidas tomadas por el alcalde de la ciudad, Sadiq Khan como consecuencia de los resultados de una reciente investigación realizada por Public Health England —agencia ejecutiva del Departamento de Salud y Asistencia Social del Reino Unido—, que muestra que más del 37 % por ciento de los niños de 10 y 11 años en Londres tienen sobrepeso.

“La obesidad infantil está poniendo en riesgo la vida de los jóvenes londinenses y ejerciendo una gran presión en nuestro servicio de salud, que ya es lo bastante tenso. Es absolutamente imperativo que tomemos medidas duras contra esta bomba de tiempo ahora, y la reducción de la exposición a la publicidad de comida chatarra tiene un papel que desempeñar en este objetivo”, ha declarado el alcalde londinense, Sadiq Khan.

Aceite de oliva y comida basura

Por su parte, un portavoz de TfL (Transport for London, el organismo municipal responsable de la mayoría de los aspectos del sistema de transportes en Londres) comenta: “El aceite de oliva no está totalmente prohibido, pero tenemos restricciones establecidas para los productos que son HFSS. Los productos como el aceite de oliva están definidos por el modelo de perfilado de nutrientes como productos HFSS”.

La prohibición impide que alimentos como hamburguesas, patatas fritas, perritos calientes y muchos otros bocadillos e ingredientes de cocina no saludables aparezcan en los anuncios de la red pública de transportes de Londres, basados en una puntuación del modelo de perfiles de nutrientes, administrado por Public Health England, que otorga una puntuación para cada alimento en función de los nutrientes que contiene por cada 100 gramos y determina si se trata de un producto HFSS (alimentos y bebidas con alto contenido de grasa, azúcar o sal) o no. Esto significa que productos tan comunes en la cocina como la salsa de soja, la mantequilla, los huevos e incluso el aceite de oliva, se enfrentarán a la prohibición de publicidad.

La medida cuenta con el respaldo de muchas personas, incluido el famoso chef Jamie Oliver y de varios grupos de acción, como la Obesity Health Alliance, una coalición de más de cuarenta organizaciones que buscan reducir los niveles de obesidad. Por su parte, los críticos argumentan que la mayoría de los pasajeros del transporte público londinense son adultos y advierten de que la restricción causará serios daños a las finanzas de TfL.

Resumen
Una nueva norma de publicidad en el transporte público londinense equipara el aceite de oliva a la comida basura
Título
Una nueva norma de publicidad en el transporte público londinense equipara el aceite de oliva a la comida basura
Descripción
Como parte de los esfuerzos contra obesidad infantil, Londres ha prohibido que los alimentos y bebidas con alto contenido de grasa, azúcar o sal (HFSS), entre ellos el aceite de oliva,— se anuncien en su sistema público de transportes.
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