La alimentación es fundamental en época de exámenes: hay alimentos que pueden incentivar la concentración y la memoria, mientras que otros, como las bebidas energéticas con altos niveles de taurina, cafeína y azúcar, es necesario evitar.
Un tema sobre el que los expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) explican que la alimentación desempeña un papel crucial en el rendimiento académico, especialmente durante la época de exámenes y que una dieta rica en nutrientes específicos puede potenciar la concentración, la memoria y el rendimiento cognitivo en este periodo.
Alimentos que pueden ayudar a preparar la selectividad
Sin embargo, una dieta adecuada debe comenzar a implantarse meses antes de las pruebas, y «no podemos pensar que existe una dieta especial para que de pronto nuestro cerebro se active: realmente esto debe formar parte de los hábitos», comenta Patricia Martínez, profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC y dietista-nutricionista que, para un mejor rendimiento cognitivo, recomienda alimentos ricos en ácidos grasos y vitamina B12. En concreto:
- Ácidos grasos omega-3 y omega-6. Estos nutrientes mejoran la memoria y la velocidad mental, y son esenciales para el funcionamiento del cerebro. El omega-3 se encuentra en el pescado azul, mientras que el omega-6 está presente en frutos secos y semillas como la chía o el lino.
- Vitamina B12. Presente en quesos y carnes, sostiene la velocidad de procesamiento mental y previene la fatiga cerebral.
- Flavonoides. Presentes en frutos rojos o chocolate negro de alta pureza (sin mezclas excesivas de leche), han demostrado beneficios en la activación de áreas como la corteza prefrontal, pues mantienen la mente más despierta y reducen el daño oxidativo.
- Proteínas y carbohidratos. Es el caso de los huevos y los cereales integrales, que aportan nutrientes complejos, como la avena, espelta, quinoa o pan de cereales, que aportan energía al cerebro.
Y es que según diversas investigaciones, los ácidos grasos omega-3 —en particular el ácido docosahexaenoico (DHA)— desempeñan un papel fundamental en la función sináptica y la plasticidad cerebral, y mejoran la memoria y la atención en jóvenes sanos. Asimismo, el omega-6, aunque en menor medida, también contribuye a mantener la integridad de las membranas neuronales. Y en cuanto a la vitamina B12, su deficiencia está vinculada a un deterioro cognitivo, a una la fatiga y a falta de concentración. Los niveles adecuados de esta vitamina son esenciales para la síntesis de neurotransmisores y para prevenir alteraciones en la memoria a corto plazo. Un estudio británico indica que la ingesta de flavonoides mejora las funciones cognitivas.


