Es elegante, casi una pieza de arte. No se  parece en nada a una máquina de café expreso, pero sin embargo hace unas impresionantes tazas de café individuales. Se llama mypressi TWIST y a pesar de no disponer de cable, ni pilas, ni botón de encendido, es una cafetera de gran calidad que últimamente está entusiasmando […]

Es elegante, casi una pieza de arte. No se  parece en nada a una máquina de café expreso, pero sin embargo hace unas impresionantes tazas de café individuales.

Se llama mypressi TWIST y a pesar de no disponer de cable, ni pilas, ni botón de encendido, es una cafetera de gran calidad que últimamente está entusiasmando a los saboreadores de café más exigentes, gracias a sus peculiares características técnicas: puede utilizar café molido clásico o cápsulas estándar ESE, no necesita alimentación eléctrica externa, ni pilas, ni requiere de bombeo, cebado o compresión para hacer todas las taza de café que se le pidan.

Solo hay que poner el café molido o la cápsula en una cesta que a su vez ya contiene el filtro, añadir agua caliente en la otra parte de la cámara, cerrar el aparato, apretar un botón y en 30 segundos sale un magnífico café caliente.Toda su tecnología está oculta en el mango, donde un cartucho con una pequeña carga de gas obliga al agua caliente a salir a través del café con una presión de nada menos que 9 bares. El cartucho tiene una capacidad para 8 tazas individuales y es totalmente reciclable, para más detalle.

El Twist está en el mercado desde noviembre del año pasado, a un precio de 169 dólares (124 euros) y cada repuesto del pack de cartuchos de gas para unos 24 cafés vale alrededor de 11,50 euros. Aunque no sea la solución ideal para el café de todos los días, no cabe duda de que es un instrumento bello, curioso, absolutamente tecnológico y sobre todo muy transportable, que puede sacarnos de un apuro en más de una ocasión.