Regresar de los viajes turísticos trayendo plantas, flores, semillas, frutas o verduras de fuera de la Unión Europea continental puede entrañar riesgos para la flora autóctona.
Así lo aseguran desde la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, organismos que han lanzado el programa PlantHealth4Life que se desarrollará simultáneamente, y por segundo año consecutivo, en veintidós países de la Unión Europea hasta el mes de septiembre.
Plagas vegetales tras viajes turísticos fuera de la UE
Una campaña que tiene como objetivo sensibilizar sobre el papel que jugamos las personas en la propagación de plagas vegetales a través de actos de la vida cotidiana como, por ejemplo, viajes o compras de plantas exóticas. En concreto, uno de los aspectos principales de la campaña está orientado a la concienciación durante el periodo veraniego, ya que se trata de la época del año con mayor movimiento de motivación turística y de ocio.
El mensaje que se quiere hacer llegar es la prohibición de traer plantas, flores y frutos de fuera de la UE continental, ya que existe el riesgo de entrada de organismos nocivos no presentes en el territorio nacional. Uno de los ejemplos de desastre fitosanitario más significativo es de la Xylella fastidiosa, una bacteria fitopatógena sin cura conocida que llegó de América y que ya ha afectado a grandes extensiones de cultivos como el olivo, la vid, el almendro o la flora natural varios países de Europa, incluida España.
En este sentido, la campaña recuerda que las plantas también necesitan documentación para cruzar fronteras. En la Unión Europea es el pasaporte fitosanitario, un documento con la información básica sobre el origen, la trazabilidad y el cumplimiento de la normativa fitosanitaria de semillas, esquejes, bulbos, plantas, árboles o cualquier vegetal. Es el pasaporte que utilizan los operadores profesionales, ya que la salud de las plantas también está estrechamente vinculada al comercio internacional.
Por otra parte, el cambio climático, con el aumento de temperaturas y la variación en los patrones de precipitaciones, también se ha convertido en un factor influyente a la hora de crear condiciones favorables para la propagación de plagas y enfermedades vegetales. En consecuencia, la creciente preocupación en la Unión Europea por la amenaza sobre la sanidad vegetal la ha llevado a publicar una lista de 20 plagas de cuarentena. Se quiere, así, dar prioridad a las medidas de prevención por ser las más eficaces para evitar plagas destructivas que pueden llegar a afectar a la seguridad alimentaria, la economía y el medioambiente.


