Conocidas y consumidas desde tiempos prehistóricos, las nueces son un fruto seco muy energético, muy agradable al paladar y con un contenido en grasa que lo hace más valioso desde el punto de vista nutricional.
Y es que los ácidos grasos saturados (AGS) que contienen equivalen al 11 %, los monoinsaturados (AGM) al 16 % y los ácidos grasos poliinsaturados (AGP) al 68 %, es decir que la proporción entre AGS y AGP en la nuez es de 1 a 7, proporción difícil de encontrar en otros alimentos naturales. Este buen equilibrio en el aporte de ácidos grasos esenciales y el aporte significativo de grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, mejora el perfil lipídico, disminuyendo el colesterol LDL, el llamado ‘malo’, aumentando el colesterol HDL, el llamado ‘bueno’.
Un alimento que por sus múltiples cualidades y por su aroma suave y un sabor dulce, en la cocina da lugar a elaboraciones como esta Coliflor gratinada con queso y nueces, en base a una receta ofrecida por California Walnut Commission (CWC).
Coliflor gratinada con queso y nueces
INGREDIENTES
- 1/2 coliflor mediana
- 100 g de nueces picadas
- Aceite de oliva virgen extra
- 70 g de queso crema
- 60 g de queso rallado
- 1 cucharada de mostaza de Dijon
- 1 ½ cucharadas de leche
- Sal y pimienta negra
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 200 °C.
En un tazón pequeño mezclamos el queso crema, la mostaza, la leche y la mitad del queso rallado.
Separamos los floretes de la coliflor, los colocamos en la fuente del horno, los rociamos con el aceite de oliva y mezclamos bien. Sazonamos con sal y pimienta y horneamos unos 15 minutos a 200 °C.
Sacamos la bandeja del horno, le añadimos la mezcla de quesos, esparcimos por encima la otra mitad de queso rallado restante, salpimentamos de nuevo y volvemos a meter en el horno durante 10-15 minutos más, hasta que esté gratinado por arriba.
Sacamos y añadimos las nueces picadas por encima justo antes de servir.


