Instagram ha hecho posible compartir los recuerdos, en forma de fotos, de un modo inmediato y generalizado. Pero ¿y si ahora fuera posible no solo compartir estas fotos sino además comérselas o enviarlas a nuestros conocidos como unas sabrosas y dulces galletas? La compañía británica Boomf —tras la cual se encuentra James Middleton, hermano de […]
Instagram ha hecho posible compartir los recuerdos, en forma de fotos, de un modo inmediato y generalizado. Pero ¿y si ahora fuera posible no solo compartir estas fotos sino además comérselas o enviarlas a nuestros conocidos como unas sabrosas y dulces galletas?
La compañía británica Boomf —tras la cual se encuentra James Middleton, hermano de la Duquesa de Cambridge— acaba de poner en marcha la idea. El proceso es muy sencillo: basta con subir las imágenes desde la propia cámara, Instagram, Facebook o el escritorio, elegir nueve tomas y en unos pocos días las ‘dulces fotos’ llegan a casa, listas para ser devoradas.
Su precio, 15 libras (alrededor de 19 euros), por una caja de nueve unidades.

Según informa el diario británico Daily Mail James Middleton montó Boomf en Inglaterra a primeros del pasado mes de julio, inicialmente con un triciclo reacondicionado situado en centros comerciales, con el que, in situ, las fotos de Instagram se reconvertían al instante en sabrosas galletas.
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