La infraestructura para la calidad en España es una estrategia oficial que busca mejorar la eficacia y competitividad de nuestros productos, servicios e instalaciones para que sean aceptados en los mercados comunitarios e internacionales, mediante la existencia de instrumentos de control que ofrezcan las mismas garantías que los existentes en otros países de la Unión Europea.
En la práctica se define como el ecosistema de organizaciones públicas y privadas, que, junto con el correspondiente marco legal y reglamentario, establecen e implementan las actividades de normalización, acreditación, metrología —científica, aplicada y legal— y evaluación de la conformidad —ensayos, inspección, certificación y validación y verificación, entre otras—, para apoyar y mejorar la calidad, la seguridad y el respeto por el medio ambiente de los bienes, servicios, procesos y la sociedad en general.
Infraestructuras de calidad en España
Una estrategia que se aplica bajo el control de tres organismos —UNE en el ámbito de la Normalización, CEM en el de la Metrología, y ENAC en el de la Acreditación—, que han mantenido su reunión anual de trabajo, coordinada por el Ministerio de Industria y Turismo, para impulsar la infraestructura de la calidad española, con el objetivo de abordar nuevos proyectos para impulsar dicha infraestructura, que durante los próximos meses estarán centrados en:
- Profundizar en el despliegue de la Estrategia Española de Inteligencia Artificial.
- Desarrollo de materiales que ayuden a todos los stakeholders a aprovechar las herramientas que la infraestructura de la calidad pone a su disposición para ser más competitivos e innovadores, al mismo tiempo que se facilita el cumplimiento normativo.
- Revisión de la Guía para el uso de las normas y la acreditación en la contratación pública.
- Implemento de una serie de píldoras de formación que ayuden a las Administraciones públicas que trabajan en este ámbito.
En la reunión se trató el recientemente publicado Informe El impacto económico de la normalización en España, elaborado por el Centro de Estrategia y Prospectiva Industrial (CEPI), que revela que la normalización aporta un 14,7 % al crecimiento medio anual del PIB español, lo que se traduce en una contribución de más de 140 000 millones de euros en las últimas cuatro décadas, situando a España al nivel de los países más avanzados del mundo.


