Si se pregunta qué tipo de alimentos más comunes habrá en estos momentos en la mayoría de los hogares de EE.UU., la respuesta es que casi con toda probabilidad en alguna de las bandejas de sus frigoríficos podremos encontrar unos cuantos huevos y una porción de queso Cheddar. Al menos esta es una de las […]

Si se pregunta qué tipo de alimentos más comunes habrá en estos momentos en la mayoría de los hogares de EE.UU., la respuesta es que casi con toda probabilidad en alguna de las bandejas de sus frigoríficos podremos encontrar unos cuantos huevos y una porción de queso Cheddar.

Al menos esta es una de las conclusiones de un estudio realizado por la el Grupo NPD, una compañía estadounidense que cada tres años edita un amplio informe sobre las reservas de alimentos más habituales en los hogares de este país, así como de sus hábitos respecto a recetas y libros de cocina y que es recogido recientemente por el diario The New York Times, en un artículo del periodista Anahad O’Connor.

Para la elaboración del estudio de este último año, titulado “Kitchen Audit” (Auditoría de Cocina) –que desde 1993 es usado por los fabricantes de alimentación para desarrollar sus planes de marketing- NPD entrevistó un total de 3.000 unidades familiares representativas de todo el país.

El informe encontró que casi 9 de cada 10 familias siempre guardan huevos en la cocina, mientras que 6 de cada 10 siempre tienen un trozo de queso Cheddar y algún yogur a mano. Otros dos artículos encabezan también la lista de artículos que los americanos guardan en sus cocinas: aproximadamente el 65% de los participantes en el estudio conservan en sus frigoríficos salsa de soja y al menos el 20% por ciento tienen un bote de calabaza en conserva en sus despensas.

La carne picada, casi imposible de ver

Algunas comidas son más raras de ver en las cocinas de EE.UU. Entre las conclusiones figura que los americanos no son muy aficionados a la carne picada: casi 9 de cada 10 familias dijeron que ellos «nunca» la tienen a mano. Las alcachofas, los nabos y las almendras no quedaron muy lejos de este escaso porcentaje.

El informe también destaca que lo que los norteamericanos guardan en sus cocinas depende en gran medida del número de personas que reside en la vivienda. Así, mientras las unidades familiares de más de 5 miembros guardan en un 59% de los casos artículos de tipo infantil, como bollería azucarada o chucherías, este número se reduce al 30% entre las de un solo miembro.

Recetas,  pocas y para las cenas

En cuanto a cómo consiguen su inspiración para cocinar, no parece que tengan ningún libro de cocina favorito. La fuente más frecuente para sus recetas es algún libro de cocina que generalmente ha estado en su poder por un período superior a dos años. La mayor parte de las familias coinciden en que lo utilizan para orientarse en la preparación de las cenas, especialmente los platos principales y entradas, seguidos de entremeses, postres y sopas. Las recetas para desayunos y comida a mediodía son las menos populares.

Así mismo, 4 de cada 10 unidades familiares reconocen que repiten su receta favorita al menos una vez por semana. Y aunque la tecnología haya invadido casi todos los aspectos de la vida en sus casas, los ‘chefs familiares’ no utilizan la ayuda de sus iPhones: únicamente el 1% de los americanos incluidos en el estudio declaró haber accedido a una receta a través de alguna aplicación móvil en los últimos seis meses.

Los más jóvenes se consideran mejores ‘chefs’

Para finalizar, el informe explica que una de las mayores sorpresas ha sido la valoración que los individuos hacen de sus habilidades culinarias en función de la edad, resultando que los cocineros más jóvenes se tienen en gran estima en este sentido, mientras que los mayores creen bastante menos en sus posibilidades en la cocina.