Por primera vez, una marca de champagne desvela y pone al alcance de sus consumidores la historia de la creación de cada una de sus botellas, sin secretos ni contemplaciones. La Maison Krug ha incorporado en sus botellas de Krug Grande Cuvée y Krug Rosé un ID Code en la etiqueta posterior de sus botellas […]

Por primera vez, una marca de champagne desvela y pone al alcance de sus consumidores la historia de la creación de cada una de sus botellas, sin secretos ni contemplaciones. La Maison Krug ha incorporado en sus botellas de Krug Grande Cuvée y Krug Rosé un ID Code en la etiqueta posterior de sus botellas que reconoce su elaboración artesanal.

Simplemente introduciendo los seis dígitos que componen el código en la website oficial se descubrirán los secretos de la botella que se tiene entre manos: la historia de su origen, su elaboración y su creación estarán disponibles a través de un sencillo “click”.

El primer dígito de este código hace referencia al trimestre del año en el que la botella abandonó las bodegas, mientras que los dos siguientes indican el año concreto de partida. Los tres últimos dígitos únicamente completan la identidad de cada botella. Una fácil referencia para organizar la colección de estas referencias en las bodegas.

{jathumbnail off}