En la Unión Europea se estima que se desperdicia o se pierde un 20 % de la producción alimentaria, algo que hoy en día no tendría que suceder sino que, por el contrario, debería convertirse en un problema del pasado transformando el sistema alimentario en uno que sea sostenible.
“Abordar los desperdicios alimentarios requiere pasar a la acción en toda la cadena de suministro, puesto que es una consecuencia sistémica de nuestro sistema alimentario. Y solo podemos tener éxito si los municipios, tanto si son urbanos como rurales, trabajan juntos con las comunidades agrícolas y con los productores alimentarios en los cinturones verdes que rodean las ciudades y en las zonas rurales”, explican desde la organización internacional Slow Food.
Con estas directrices se pretende ilustrar y ofrecer ejemplos concretos sobre qué puede hacer un municipio para reducir los desechos alimenticios como parte de una transición más amplia hacia sistemas alimentarios sostenibles. Pero para tener éxito en la reducción de los residuos alimentarios locales es necesario incluir también acciones de tipo individual para evitar el desperdicio alimentario en los hogares, como por ejemplo, aprovechar alimentos sobrantes o a punto de madurar con platos como estos Palitos crujientes de berenjena sobrante, elaborados en base a una receta ofrecida por Aceites de Oliva de España, la Interprofesional del sector.
Palitos crujientes de berenjena sobrante
INGREDIENTES
- 1 berenjena que veamos que empieza a madurar
- Sal
- Aceite de oliva para freír
- 4 cucharadas soperas de harina
- Medio vaso de cerveza
ELABORACIÓN
Pelamos irregularmente la berenjena dejando algunas tiras de piel, la cortamos en palitos y los dejamos en un escurridor con sal para que suden y pierdan el amargor.
Sin quitar la sal, sumergimos los palitos en la cerveza y a continuación los pasamos por la harina, cubriéndolos bien y retirando después el exceso.
En una sartén con abundante freímos los palitos de berenjena ya rebozados por ambos lados, con cuidado de que queden siempre bien cubiertos de aceite.
Una vez fritos los sacamos a un plato o fuente con papel absorbente para que suelten el exceso de aceite y servimos, acompañados con salsas al gusto.


