Un consorcio de once empresas agrícolas participan en un proyecto piloto de ámbito nacional que mide con rigor científico el impacto de la biodiversidad, el agua, el suelo y el clima en el sector hortofrutícola español a partir de treinta indicadores en distintos cultivos.
Bajo el nombre de Monitoreo de los aspectos clave de la sostenibilidad estratégica —biodiversidad, agua, suelo y clima— y eficacia de los planes de acción en cultivos hortofrutícolas de España, la iniciativa se ha puesto en marcha este mes de abril, liderada por Biodiversity Grow (programa con herramientas que permiten al agricultor avanzar en la sostenibilidad, la biodiversidad y la reducción de pesticidas), Global GAP (protocolo de normas que certifica productos agrícolas producidos bajo buenas prácticas), Global Nature Fund (fundación sin fines de lucro con el objetivo de proteger el medio ambiente) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).
Medir la biodiversidad del campo español
El programa experimental, que se desarrollará durante tres años en 157 hectáreas entre la Comunitat Valenciana, Andalucía, Región de Murcia y Aragón, implementa una metodología científica que combina evaluación ecológica avanzada, análisis en laboratorio y seguimiento continuo de más de treinta indicadores clave en cultivos de cítricos, frutas de hueso, pepino, tomate, pimiento, melón, sandía, apio, lechuga o brócoli.
Los análisis incluyen fauna auxiliar, calidad del suelo, huella de carbono, uso de agua, fitosanitarios y fertilizantes, evaluación de cubiertas vegetales, especies invasoras o especies protegidas según la Red Natura, y los planes anuales de acción que se aplican en cada finca están basados en una guía validada para identificar qué prácticas funcionan, son viables económicamente y tienen impacto directo en el cultivo. Además, el proyecto generará una Guía de Buenas Prácticas, informes anuales por cultivo y región, y un set de indicadores prioritarios para el nuevo estándar Environmental Sustainability Solution (ESS) de Global GAP.
“El proyecto pone a prueba datos reales, medibles y útiles para tomar decisiones agronómicas sostenibles escalables a todo el territorio español y al resto de Europa”, explica Carina Mazzuz, directora técnica del proyecto. Por su parte, Carlos Martínez, coautor del proyecto, comenta que el objetivo pasa por poner en marcha planes de acción, evaluar la mejora continua y convertir cada hectárea de cultivo en un aliado activo para la recuperación de la biodiversidad y en un atractivo para el consumidor”.


