La pasada semana se cerraban las catas de la Guía Peñín 2015 con la ‘recata’ de más de 450 muestras de los vinos mejor puntuados de todas las zonas de producción españolas, que se volvieron a evaluar para afinar las puntuaciones gracias a la comparativa entre unos y otros. Unos 3.300 vinos, un 30% de […]

La pasada semana se cerraban las catas de la Guía Peñín 2015 con la ‘recata’ de más de 450 muestras de los vinos mejor puntuados de todas las zonas de producción españolas, que se volvieron a evaluar para afinar las puntuaciones gracias a la comparativa entre unos y otros. Unos 3.300 vinos, un 30% de las muestras catadas, han sido vinos jóvenes.

“Si tenemos en cuenta las condiciones climáticas, a priori fue una añada ‘regular’ con una cosecha abundante pero de peor calidad. No obstante, el buen hacer enológico y, sobre todo, la selección de la uva han hecho que se lancen al mercado vinos jóvenes con una calidad buena. A nivel global, la añada 2013 en aquellas zonas donde el exceso de calor y la escasa pluviometría suelen hacer que los vinos sean cálidos y con mucho alcohol —franja mediterránea —, el clima ha hecho que los vinos sean más frescos, con más acidez y más agradables de beber, aunque menos expresivos y estructurados” explica Carlos González, director de Guía Peñín.

2010 a 2012

Zonas como Ribera del Duero, Rioja, Rueda y Priorat con añadas calificadas como ‘muy buenas’ o ‘excelentes’, han demostrado un gran potencial. Una altísima calidad y vinos expresivos y equilibrados, con mayor complejidad tanto en blancos como en tintos. Con puntuaciones excepcionalmente altas, como indica González “hay quien apuesta más por la mineralidad, hay quien apuesta más por la expresión y la estructura, otros más por las notas de madera, pero casi siempre basado en el equilibrio y en la calidad, por lo que se han otorgado puntuaciones más altas que otros años. De hecho, desde hace más de 10 años no habíamos dado un 99 a un vino tinto, y también ha habido más referencias con puntuaciones de 97 y 98 que en la última edición de la Guía”.

Zonas destacadas

En cuanto a la valoración de la calidad, Carlos González indica que “La Rioja, Ribera del Duero y Priorat han destacado por encima de las demás porque históricamente siempre han estado buscando una mayor calidad y los viñedos están más orientados a conseguir ese objetivo. Aunque también es una cuestión de estadística, ya que siempre suelen estar entre las que más vinos presentan a las catas”.

No obstante, el equipo de catadores de Guía Peñín ha querido destacar otras como Rías Baixas, Ribeira Sacra y Valdeorras, zonas que están adquiriendo un mayor interés varietal: “Aparte de tener variedades que no se encuentran en otras zonas, los vinos son de una calidad bastante alta y dan matices diferentes a los que se encuentran en otras denominaciones de origen: más frescura, más acidez, notas balsámicas, etc. En Galicia se apuesta por lo autóctono y, sin duda, parte importante de la historia del vino español va a pasar por Galicia”.

Tendencias

Según la Guía Peñín 2015 en los últimos cuatro años se viene observando cómo los elaboradores de prácticamente la totalidad de las zonas están dejando de hacer vinos excesivamente estructurados, cálidos y ‘maderizados’ para dar paso a matices más balsámicos, frescos y agradables. Unos vinos más fáciles de beber, en los que se evita el exceso de tanicidad y estructura, apreciadas en las catas de vino pero no tanto en el consumo habitual.


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