Todos los años, cuando llegan estas fechas, hacemos examen de conciencia y nos proponemos nuevas metas, propósitos y buenos deseos para el nuevo año, que indefectiblemente tienen que ver con adelgazar sea como sea: dietas, gimnasio, evitar los aperitivos o comer menos pan, suelen estar siempre entre los planes previstos. Pero en lugar de obsesionarnos […]
Todos los años, cuando llegan estas fechas, hacemos examen de conciencia y nos proponemos nuevas metas, propósitos y buenos deseos para el nuevo año, que indefectiblemente tienen que ver con adelgazar sea como sea: dietas, gimnasio, evitar los aperitivos o comer menos pan, suelen estar siempre entre los planes previstos.
Pero en lugar de obsesionarnos con unos objetivos que la experiencia nos demuestra imposibles y pasar las primeras semanas del nuevo año contando calorías, el Huffington Post propone un interesante plan centrado mucho más en la salud y bienestar que en la apariencia física. Con una base saludable y la confianza en nuestro propio cuerpo recuperada, estaremos en una mejor posición para cumplir, o al menos intentarlo, esos inevitables objetivos marcados para los próximos meses.
No sea tan duro con su cuerpo
Tener una imagen negativa de nuestro propio cuerpo (“Odio mis brazos;» «Engordé demasiado el mes pasado»…) es una de las formas más fáciles y rápidas de sentirnos mal con nosotros mismos. Este año, haga lo posible por intentar no criticar ni su cuerpo ni el de los demás y en su lugar trate de elogiarlo. Una vez abandone esa costumbre, comenzará a apreciar las cosas buenas que le hacen ser quien es.
Picotee de forma más inteligente
En lugar de prometer contar cada caloría o gramo de azúcar que vaya a tomar, para el próximo año decídase a picotear de forma más inteligente, con más nutrientes que aumenten su energía y le den más combustible a su cerebro. Cambie la bollería industrial o los caprichos de chocolate por fruta, almendras, barritas energéticas con fibra o yogur desnatado.
Pase más tiempo al aire libre
Los beneficios de pasar más tiempo en la naturaleza son muy numerosos. Además de absorber más vitamina D procedente de la exposición a luz solar — que se ha demostrado que alivia la depresión y la ansiedad por comer, entre otras cosas — estar al aire libre le hará sentir más relajado y menos ansioso. Propóngase pasear sólo o darse una caminata con amigos al menos una vez por semana para recargar las pilas y disfrutar del aire fresco.
Converse positivamente consigo mismo
Es un hecho científico que los optimistas, en general, gozan de mejor salud y menores niveles de estrés que sus amigos que ven siempre ‘la botella medio vacía’. Para ser más feliz este año, no sólo debe pensar en general más positivamente, sino también generar una conversación interior optimista consigo mismo. Reemplace los autoreproches con palabras agradables, incluso si al principio no se lo cree; pronto aprenderá a aceptar sus propios elogios y verá como progresivamente su cuerpo va tomando confianza.
Potencie el desayuno
A partir de ahora, grábese bien este mantra: «No omitiré más el desayuno». Habrá oído una y mil veces que el desayuno es la comida más importante del día; pues es verdad: comer sano, una ingesta repleta de proteínas por la mañana, evita el hambre y genera una mentalidad saludable para todo el día. Diviértase experimentando con batidos de frutas, verduras, tortillas, frutos secos… y recuerde: un café sólo antes de la oficina no cuenta como desayuno.
Duerma más
Si quiere sentirse mejor en 2013, ya es hora de hacer del sueño su principal prioridad. Pocas cosas le harán sentirse mejor en su estado de ánimo y niveles de energía que dormir más. Un mínimo de siete horas cada noche puede ser lo que marque la diferencia entre apenas conseguir tenerse en pié durante el día o sentirse totalmente a cargo de su vida. Además, le ayudará evitar el estrés, la ansiedad, la fatiga e incluso el aumento de peso.
Estrésese menos
El estrés puede afectar negativamente a su salud en muchos aspectos, desde hacerle más difícil dormir hasta crearle problemas de criterio. Si se encuentra relajado y libre de ansiedad física le será mucho más fácil sentirse bien consigo mismo. Haga que el nuevo año sea más relajado (no importa lo ocupado que esté) preocupándose menos de su cuerpo, del trabajo, de las relaciones y de todo lo que pueda hacer que aumenten sus niveles de estrés.
Baje el listón
La salud no debe tratarse como se fuera un número en una escala. Cualquier tipo de comportamiento compulsivo respecto a la alimentación y el peso — ya sea medir meticulosamente el tamaño de las raciones en cada comida o subirse a la báscula cada mañana — no es saludable, puede contribuir a una imagen negativa de su cuerpo e incluso provocar trastornos de alimentación. Este año, olvídese de kilos y centímetros y céntrese en cómo se siente; si su cuerpo se siente a gusto porque lo está tratando bien, sabrá que está haciendo lo correcto.
Descubra sus frutas y verduras preferidas
Si está procurando vivir más saludablemente, no se marque una dieta restrictiva; en su lugar agregue más frutas y verduras a cada comida. Casi todos los alimentos de origen vegetal son muy nutritivos, están repletos de fibra y cualquiera de las frutas y verduras esenciales harán que se sienta mejor durante todo el día. Pero no se lo tome como una tarea: haga que sea divertido encontrar las verduras que más le hacen disfrutar y experimente con nuevas y diferentes formas de preparación.
Silencie a su perfeccionista interior
Asegúrese de que 2013 es el año en que por fin va a lograr asumir todos sus pequeños defectos y empezar a admitir que lo son, incluyendo las cosas que le gustan nada. Ser un perfeccionista generalmente proviene de un miedo oculto a no ser lo suficientemente bueno o de un temor a la desaprobación de los demás. Afloje el acelerador del perfeccionismo siendo amable con usted mismo, negándose a obsesionarse con sus fallos y recordándose de vez en cuando que es lo suficientemente bueno tal y como está ahora.
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