El pasado 2017 ha sido un buen año para el turismo rural en cuanto a la evolución de precios, con un 62,1% de alojamientos que los mantienen y un 21,8% que los ha subido frente al 16,1% que los ha alterado a la baja. Esta tendencia apunta a la recuperación del sector, donde la estabilidad en términos de ocupación en fechas clave se combina con este incremento tarifario, dejando atrás la recesión y devaluación de oferta.

Al menos así se recoge en un reciente estudio del Observatorio del Turismo Rural (OTR) —proyecto de investigación liderado por el portal EscapadaRural.com, la escuela CETT-UB y la empresa Netquest— que destaca estos datos referidos a 2017 frente a los que figuraban en su anterior informe de precios correspondiente al año 2015, en el que un 30,3% de propietarios reconocía haber bajado los precios en el último año, y un 10,9% que aseguraba haberlos subido.

El turismo rural en datos

Por comunidades autónomas, Islas Baleares, Navarra, Cataluña y País Vasco son las que tienen el mayor porcentaje de alojamientos —por encima del 30%— que asegura haber incrementado sus tarifas durante el último año. En el otro extremo están Murcia, Castilla-La Mancha y Extremadura, zonas donde ha predominado la caída de precios en el mismo periodo. En el caso de Murcia hasta un 25% de propietarios reconoce haber bajado las tarifas, mientras que en Castilla-La Mancha y Extremadura el porcentaje es de un 23%.

El informe sobre la evolución de precios y consumo revela también un ligero incremento en la frecuencia con la que se practica este tipo de turismo. Según la respuesta facilitada por más de 16.000 viajeros de toda España, el índice de aquellos que hacen más de una escapada rural al año ha crecido en un 5% desde 2015. Este turista se corresponde con un perfil de mediana edad (promedio de 43 años) y que acostumbra a viajar en familia o en pareja.

Otro dato de interés es el alto porcentaje —un 29%— de viajeros que entiende que el turismo rural tiene una mejor relación calidad/precio que el turismo urbano, porcentaje que asciende hasta el 32% en el caso de los viajeros que eligen Cantabria como destino, y que desciende hasta un 25% en el caso de los que visitan Cataluña.

En cuanto a los datos de ocupación, 2017 ha sido un año sin grandes sobresaltos para el sector del turismo rural, que ha mantenido unos índices similares a los alcanzados en 2016. En este sentido, la Semana Santa y los días de Nochebuena y Nochevieja obtuvieron en 2017 un 72%, 49% y 75%, respectivamente. Estas cifras coinciden con las alcanzadas en 2016, excepto para el día de Nochevieja en el que la ocupación creció dos puntos porcentuales con respecto al año anterior.

Algo menos favorables para 2017 son los datos correspondientes a la época estival, con un 30% de ocupación, siete puntos porcentuales menos si lo comparamos con las mismas fechas del 2016 cuando la cifra registrada fue del 37%.

Retrato del ecoturista

  • Edad: viajero con una edad media de 43 años.
  • Procedencia: principalmente de Madrid (36,3%), Cataluña (21,5%), Andalucía (12,3%) y Comunidad Valenciana (10,3%). Estos porcentajes indican que más del 80% de este tipo de viajeros se concentran en solo 4 de las 17 comunidades autónomas de España.
  • Número de alojamientos especializados en el nicho ecoturista: el 19,30%. Además, un 35,20% asegura incorporar oferta de actividades de manera habitual frente al 43,50% que señala hacerlo de forma esporádica y un 17,50% que argumenta no existir este tipo de actividades cerca de su alojamiento. El 3,90% de los encuestados se muestra reacio a vincular el ecoturismo con su negocio.
  • Interés de los propietarios hacia este perfil de turista: el 47,80% asegura mostrarse interesado al ser un cliente en alza y contribuir a la sostenibilidad de su entorno y negocio (50%). Son muy pocos los que manifiestan su rechazo al considerarlo un colectivo minoritario y desconocido (2,90%) o tener que invertir demasiado en la reorientación de su oferta para llamar su atención (1,50%).
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2017, un año de recuperación para el turismo rural
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2017 ha sido un buen año para el turismo rural en cuanto a la evolución de precios, con un 62,1% de alojamientos que los mantienen y un 21,8% que los ha subido frente al 16,1% que los ha alterado a la baja.
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